LA HISTORIA SEIS MESES DESPUÉS
Ana María Salgado, directora de la escuela Monseñor Zaspe del barrio Santa Rosa de Lima, dijo que “a seis meses de la inundación hay algunos niños que todavía tienen dificultades de adaptación, esas son las víctimas no oficiales de la tragedia”.
La docente recordó que muchos de los niños que fueron alcanzados por la inundación, en el momento de la tragedia “lo primero que tomaban era su mochila con útiles escolares”.
La trabajadora docente hizo hincapié en el ánimo de la gente: “Lo que hay que rescatar de esto es el espíritu de lucha de la gente y la memoria, lo que nos quitó nos debe ser devueltos”.
A su vez, Salgado afirmó que “parece que ahora se viene a descubrir que los chicos tienen desnutrición, anemia, que las calles son inseguras, que no hay iluminación. Santa Rosa de Lima es un barrio que tiene problemas desde hace mucho tiempo”.
La directora de la escuela Zaspe dejó entrever que existe una idea de relocalización de la populosa barriada santafesina. “La gente se encuentra con un plano de Santa Rosa de Lima, pintado a tres colores, uno de ellos es el rojo, el cual visualiza las zonas de peligro para rescatarlas o arreglarlas”.
En este sentido la escuela trabaja por la gente para recuperar el sentido de la solidaridad “por si la catástrofe vuelve, hemos aprendido mucho, hemos aprendido por ejemplo a ver dónde ponen los huevos los caracoles, ese es el nivel de llegada del agua”.
Salgado también rescató el incentivo por la lectura y el cumplimiento efectivo de la misma por parte de las distintas familias del barrio Santa Rosa de Lima. “Hay que llegar a donde la gente está” dijo Salgado.
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