LA IGLESIA BAJA EL TONO AL DOCUMENTO
La Conferencia Episcopal Argentina salió a aclarar hoy que en el documento difundido el sábado no dirigió las críticas por el crecimiento sin equidad hacia el actual gobierno, y explicó que ese proceso “viene de larga data”.
El vocero Jorge Oesterheld afirmó que el mensaje eclesiástico “no es algo que esté dirigido al Gobierno, ni se le echa la culpa al Gobierno”, sino que la desigualdad social “es una cuestión que ocurre a nivel mundial”.
Asimismo, consideró como “totalmente inadecuada” la respuesta del kirchnerista senador rionegrino Miguel Angel Pichetto, quien había calificado de “golpista” al documento.
De parte del Gobierno, salió a cuestionar el documento el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien aseguró ayer desde El Calafate, donde acompaña al presidente Néstor Kirchner, que “no se corresponde con la realidad”.
Los obispos esperaron casi dos años y medio —desde que asumió Kirchner— para pronunciarse. En el documento difundido el sábado se denunció el “crecimiento escandaloso de la desigualdad” en la Argentina.
También criticó la revisión del pasado. Señala que si bien la gravedad del “terror de Estado” —y “los consiguientes crímenes de lesa humanidad”— no es comparable con otras expresiones violentas, “podría suceder que se acallen los crímenes de la guerrilla, o no se los abominase debidamente”. (Archivo 13/11/2005)
Para cuestionar el escrito, el jefe de Gabinete se centró en las estadísticas de pobreza e indigencia:” Todos los datos demuestran cómo ha bajado la pobreza y la indigencia en los últimos dos años”, afirmó.
Otro de los contrapuntos fue el cuestionamiento que hizo la Iglesia a la interpretación oficial sobre la violencia política de los 70. Fernández sostuvo que “tampoco me pareció feliz cierta recreación de la teoría de los dos demonios porque no hay nadie en la Argentina que haga una exaltación de la guerrilla como dice el documento”.
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