LA IGLESIA CRITICÓ CON DUREZA EL REPARTO DE PRESERVATIVOS
El padre Hernán González Cazón cuestionó al Gobierno de Santiago del Estero por repartir preservativos durante la celebración del 9 de julio en Añatuya, por medio de una carta presentada a los medios de comunicación.
El sacerdote calificó al hecho de “ofensa a Dios y un ultraje a la ciudad”, y definió como un “escándalo” lo sucedido por ser un “acto que lleva o induce a pecar”.
“Entiendo que con ese hecho se ha ofendido a Dios y ultrajado a nuestra ciudad”, detalló en el escrito, según publicó hoy el diario santiagueño El Liberal. Y agregó: “Lejos estaba de suponer que mientras rezábamos el Padre Nuestro e invocábamos la protección de Dios sobre nuestra patria y nuestra querida provincia, a escasos cincuenta metros del palco oficial se repartían preservativos a adolescentes y niños de nuestra comunidad. Dicho reparto lo efectuaban personas que lucían uniformes propios del personal de la salud”.
Por otra parte, consideró que en el reparto de preservativos se ha “vivido un verdadero escándalo, aclaro: no en el sentido de dar un grito horrorizado, sino en su sentido pleno, acto que lleva o induce a pecar”.
En otro párrafo, expresó: “Como sacerdote, más aún como católico, no apruebo absolutamente la ley de salud reproductiva, en la cual, valga la redundancia, la producción (no la gestación) de seres humanos, en este uso vil y mercantil del lenguaje, se ve controlada por medios artificiales generosamente repartidos para tal fin. Pero el hecho que menciono, y que me ha sido ratificado por numerosas personas de la comunidad, creo que excede largamente los alcances de la desgraciada ley que menciono”.
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