LA IGLESIA NO SANCIONARÁ AL CURA ENAMORADO
El sacerdote Délfor “Pocho” Brizuela no será sancionado por la Iglesia por haber confesado públicamente, en una misa, su amor por la docente Nisa Maldonado.
El administrador diocesano de La Rioja, presbítero Roberto Queirolo, le envió un mensaje a los fieles señalando que “el padre Pocho no tiene ninguna sanción” por aquella actitud.
Dijo que “nunca se habló de parte nuestra de imponerle alguna sanción y de esto ya tiene conocimiento el nuevo obispo (Monseñor Roberto Rodríguez) quien demostró ser un verdadero padre con una enorme comprensión y prudencia, avalando todos los pasos que dimos y que no tuvieron que ser públicos”, dijo Queirolo.
“Sabemos que algunas personas se pueden haber molestado pensando que nos faltó decisión, pero no están obligados a conocer el derecho canónico y las razones por las cuales se obra de esta manera”, indicó.
A continuación explicó que Brizuela, “es un hombre sensato y se da cuenta de las contradicciones que surgen en su estado; así él mismo y gracias a Dios, sugirió dejar la casa parroquial lo que me facilitó el camino evitando que tuviera que insinuárselo” y aclaró que “no hace falta que renuncie, él no deja de ser cura”.
Este contenido no está abierto a comentarios

