LA IGLESIA RINDE HOMENAJE AL EX ARZOBISPO, A 20 AÑOS DE SU MUERTE
La Iglesia santafesina rendirá su mejor homenaje a monseñor Vicente Zazpe, a 20 años de su muerte. Comenzó a recopilar todas sus obras ‑las cartas pastorales, homilías, los mensajes dominicales, documentos‑ para publicarlas como un tributo a la memoria. “Queremos hacer una cantera con todo lo que él haya escrito y dicho, año por año y sobre todos los temas”, dijo a Rosario/12 el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, mentor de la iniciativa. “El silencio y el olvido no traerán la paz”, solía decir Zazpe, en los tiempos del terror. Hoy, dos décadas después, su palabra y su memoria parecen proféticas. Los papeles de Zazpe podrían estar disponibles en poco tiempo en Internet, en la página web del Arzobispado. Pero Arancedo develó ‑además‑ otra incógnita sobre la que se especuló por años. ¿Dónde está el archivo personal de Zazpe?. “Acá, en el Arzobispado -aclaró en un diálogo con este diario-, todo está en cajas que estamos clasificando”.
“El 24 de enero se cumplieron 20 años de la muerte de monseñor Zazpe y desde esta Iglesia Arquidiocesana me pareció oportuno tener presente su memoria, actualizarla, por lo que ha significado”, dijo Arancedo. “Zazpe fue un hombre de mucho relieve pastoral, profético. Un pastor comprometido en una época que significó casi una visagra en la vida de la Iglesia. El participó en el Concilio Vaticano II. Estuvo en Puebla. Y en el país, le tocó trabajar y vivir las décadas del ’60 y ’70 con todo lo que han tenido de guerrilla y represión. Fue pastor en los años difíciles”, recordó el arzobispo. “Nosotros éramos sacerdotes jóvenes en esos tiempos y la figura de Zazpe, su palabra, era una referencia. ¿Qué dijo Zazpe? ¿Qué dijo Pironio?, otro gran obispo del sur del país. ¿Qué dijeron? La palabra de ellos resonaba, era una referencia dentro y fuera de la Iglesia, sobre temas variados: la sociedad, la familia, la política”.
Arancedo rescató otro costado de Zazpe. “Era un hombre de vasta cultura, capaz de pasar de la teología al cine, del teatro a la política. Tenía una gran versatilidad intelectual, pero con los pies firmes en la Iglesia. Amaba la Iglesia, la servía, pero una Iglesia abierta a partir del Concilio Vaticano II. Y desde allí puso al diálogo en una dimensión casi constitutiva de la Iglesia. La Iglesia tiene que estar en el mundo ¿con qué actitud? Con la actitud del diálogo. Una Iglesia presente, dialogando con el mundo”.
“En esa época, la Iglesia definía la famosa opción por los pobres, pero él la vivió sin ideologías, con una gran conciencia de la cercanía del tema social, pero no ideologizando la cosa desde la Iglesia. Por eso digo, que la década del ’60 y del ’70, Zazpe se convirtió en una referencia moral”, agregó.
‑Zazpe dijo que el silencio y el olvido no traerán la paz.
‑Eso es una verdad grande: ni silencio ni el olvido. A lo que nunca podemos renunciar es a la verdad. La verdad nos hace libre. Pero la verdad es camino a la reconciliación, tiene que ser la fuerza superadora a través de la justicia. Yo creo que hay un camino a recorrer siempre: verdad y justicia para alcanzar la paz. Una paz que no se reconozca desde la justicia y una justicia que no se alimente en la verdad es como cortar. Entonces, la paz no va a existir. Aquellas palabras de Zazpe son muy valiosas respecto a la necesidad de verdad ‑contestó Arancedo.
Sin embargo, el arzobispo no coincidió con aquellos que opinan que el olvido y el silencio envolvieron la línea pastoral de Zazpe, después de su muerte, en 1984. “En la Iglesia no ocurrió eso. Y cuando llegué a Santa Fe me alegró mucho ver calles y barrios con el nombre de Zazpe. Esa memoria es una riqueza de Santa Fe, pero también tiene que estar ofrecida a los demás, al mundo. Por eso, tenemos la intención de publicar todas sus obras. Un arco muy amplio: las cartas pastorales, los mensajes radiales sobre temas como la juventud, el amor, la familia, la política, lo social, el trabajo, el cine. Fue un pastor. Hay otros pastores que no tienen la facilitad que él tenía, incluso para expresarse. Un comunicador también. Entonces, lo que el pensaba, lo que decía, lo sabía comunicar, escribir, decir. Tenemos que valorar esa riqueza. Y a 20 años de su muerte, actualizar su imagen, su presencia, su vida”, dijo Arancedo.
‑¿Los papeles de Zazpe tendrán un sitio en Internet?
‑Hay una comisión que trabaja para recopilar, seleccionar y digitalizar los materiales. Queremos hacer una cantera con lo que él ha dicho y escrito, año por año, y sobre todos los temas. En sus homilías, en sus cartas pastorales, en otras cartas que se han publicado, en sus mensajes por radio y televisión. Una cantera a la cual uno pueda ir a buscar el material y ubicarlo. ¿Qué dijo Zazpe sobre tal tema? Y allí está. Será muy valioso ofrecer ese material. Y ahora, con la digitalización, más fácil ‑concluyó el arzobispo.
Olvido. “El silencio y el olvido no traerán la paz”, solía decir Zazpe, en los tiempos del terror. Hoy, su palabra y su memoria parecen proféticas.
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