LA IMAGEN DE BLAIR, EN PICADA
En el sondeo, dos tercios de los encuestados, un 64 por ciento, consideran que la autoridad de Blair se ha visto dañada luego de que el miércoles pasado viera derrotada su iniciativa para endurecer la ley antiterrorista.
Un 24 por ciento de los electores reclama incluso la renuncia del primer ministro.
También en el seno del laborismo crece la presión sobre Blair para que deje el puesto antes del final de su mandato. El diputado laborista Graham Stringer, que siempre ha sido fiel al ejecutivo, señaló que es tiempo de que Blair dé a conocer la fecha en que dejará su cargo.
Antes de su reelección en mayo pasado, el premier había dicho que se apartará al término de esta legislatura, pero hasta el momento rechaza renunciar de forma anticipada. Pese a la mayoría clara del laborismo de 66 votos, el Parlamento rechazó el miércoles la propuesta del gobierno de ampliar de 14 a 90 días el plazo en que los sospechosos de terrorismo pueden permanecer bajo arresto sin acusación.
Blair fue criticado por los diputados por no ceder en su posición y cerrarse al diálogo. En la encuesta, un 55 por ciento de los ciudadanos considera que debería estar más abierto a la negociación para que se aprueben las reformas a los sistemas de salud y educación. Sin embargo, otro 40 por ciento dijo que el primer ministro británico tiene que recuperar su autoridad y defender sus principios.
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