LA IMAGEN DE BUSH, EN EL NIVEL MÁS BAJO POR KATRINA
La crisis provocada por el huracán Katrina está haciendo mella en la popularidad del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que, según los últimos sondeos, se encuentra en el nivel más bajo de su gestión desde que asumió la presidencia.
Sólo un 40 por ciento de los estadounidenses apoya su gestión, mientras que un 52 por ciento la desaprueba, de acuerdo con una encuesta del Centro de Investigaciones Pew realizada esta semana.
Otro sondeo de la firma Zogby America, elaborada también esta semana, señala que el apoyo al presidente se sitúa en el 41 por ciento.
Bush, mientras tanto, trata de recuperar terreno con apariciones públicas diarias en las que va anunciando distintas medidas de apoyo a los damnificados y en las que repite el mensaje de que el Gobierno no olvidará ni dejará de prestar ayuda hasta que haya sido reconstruida toda la zona devastada por el huracán.
Creen que podría haber hecho más. Según la encuesta del Centro Pew, el 67 por ciento de los estadounidenses cree que el presidente podría haber acelerado la respuesta federal a la catástrofe, frente a sólo un 28 por ciento que opina que hizo lo mejor que pudo.
Concentrarse en la política local. Además, según este mismo sondeo elaborado con entrevistas a mil ciudadanos de todo el país, por primera vez desde los atentados del 11 de septiembre del 2001, los estadounidenses consideran que su presidente debe concretarse más en lo que está pasando en el país que en la guerra global contra el terrorismo.
Un 56 por ciento dice que es prioritaria la política doméstica y un 46 por ciento se declara muy preocupado ante la posibilidad de que Katrina provoque una recesión económica en Estados Unidos.
Los ciudadanos están “deprimidos, enfadados y muy preocupados por las consecuencias económicas del desastre”, declaró el responsable de la encuesta de Pew, Andrew Kohut.
Mejor respuesta de la Cruz Roja. El sondeo de Zogby, que entrevistó a 1157 personas en edad de votar de todo el país, muestra que para la mayoría de los encuestados –el 69 por ciento-– la Cruz Roja respondió mejor a la crisis del huracán que el gobierno federal, frente al 17 por ciento que opina lo contrario.
Katrina también ha provocado un incremento del pesimismo sobre el rumbo de Estados Unidos, ya que una mayoría del 53 por ciento de los encuestados opina que el país va en mala dirección frente a un 42 por ciento que asegura que está bien encaminado.
Sólo un tercio de los encuestados, el 32 por ciento, afirma que el Gobierno actuó bien tras la catástrofe, frente al 66 por ciento que califica de negativa su respuesta.
Culpas divididas. Un 27 por ciento cree que el presidente Bush es el culpable de la mala respuesta gubernamental, mientras que un 22 por ciento piensa que es más responsable el director de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), Michael Brown.
Una tercera encuesta elaborada por la cadena de televisión CBS indica que sólo el 38 por ciento de los ciudadanos aprueba la forma en que Bush reaccionó a la tragedia frente a un 58 por ciento que la desaprueba.
Este sondeo, elaborado los martes y miércoles pasados con preguntas a 725 estadounidenses, revela que el 77 por ciento cree que la respuesta del gobierno federal no fue adecuada y que el 80 por ciento opina que no respondió todo lo rápido posible.
La población también parece haber perdido la confianza en su presidente ya que, según la misma encuesta, sólo el 48 por ciento asegura que Bush cuenta con fuertes cualidades para liderar el país, frente al 83 por ciento que opinaba de la misma manera en los días posteriores al 11-S.
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