LA IMAGEN DE LULA, INTACTA PESE A LAS DENUNCIAS
La evaluación que hacen los brasileños de su presidente mantiene a Luiz Inacio Lula da Silva incólume pese al alud de denuncias de corrupción que cundió sobre el soporte principal de su gobierno, el Partido de los Trabajadores (PT), que él fundó hace 25 años, dijo una encuesta divulgada hoy.
La evaluación positiva respecto a Lula pasó del 39,8% en mayo a 40,3% en julio, informó la Confederación Nacional del Transporte (CNT), que encomendó la encuesta al prestigioso instituto de opinión pública Sensus.
“El presidente se mantiene estable. Las denuncias de corrupción no lo han afectado”, dijo Clesio Andrade, presidente de la CNT al informar sobre la encuesta en una conferencia de prensa.
Entre quienes ven el desempeño de Lula como regular, el porcentaje descendió de 38,3% en mayo al 37,1% en julio. La evaluación negativa pasó de 18,8% en mayo a 20% en julio.
La encuesta fue realizada entre 2000 personas de 195 de los más de 5500 municipios de Brasil entre los días 5 y 7 de julio. Su margen de error es de 3%.
El resultado de la encuesta salió al paso de afirmaciones que sostenían que estaba en picada la popularidad del mandatario, ex líder sindical cuya familia emigró del empobrecido nordeste brasileño hacia el sur, en busca de mejores oportunidades.
No hubo ningún comentario inmediato ni de la oposición ni del gobierno.
El resultado se debe a que “funcionó la estrategia un poco del gobierno y de la oposición de blindar al presidente” o mantenerlo alejado de los escándalos, dijo en conversación telefónica Cristiano Noronha, analista político de la firma consultora Arko Advice, en Brasilia.
“La oposición no tiene interés en el juicio (al presidente), no quiere que el gobierno se muera ahora, sino que se desgaste más vía las elecciones” generales de octubre del 2006, agregó.
Además, según la encuesta para 64,7% de los entrevistados, los sobornos a los congresistas son una práctica antigua, mientras que para el 18,3% es una práctica nueva creada por el actual gobierno o el PT. Un 17,0% no respondió o dijo no saber.
“Para la población la corrupción siempre existió, es un problema de los parlamentarios, incluso del PT, pero no de Lula, Lula sale ileso”, agrego Andrade, de la CNT.
En sus últimas manifestaciones públicas, Lula juró que combatirá la corrupción en línea con su promesa de “cortar en la propia carne” de ser preciso.
El resultado de la medición es la primera buena noticia para el gobierno tras semanas de asedio con las denuncias de corrupción, que ya provocaron la caída de cinco hombres clave en el PT y en el gobierno.
El primero en caer fue el otrora poderoso ministro jefe de gabinete José Dirceu, sustituido por Dilma Rousseff, ex ministra de Energía y Minas.
Después renunciaron, abrumados por las denuncias, el presidente, el tesorero, el secretario de comunicaciones y el secretario general del PT.
Algunos de ellos deberán presentarse en los próximos días ante la comisión del congreso que investiga las denuncias.
La encuesta pondría, momentáneamente, en entredicho la afirmación opositora de que las denuncias harían inviable una candidatura de Lula a la reelección por otro período de cuatro años en 2006.
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