LA INCÓGNITA DEL JUSTICIALISMO
Después de quince años de reinado de la ley de lemas el justicialismo de Santa Fe se prepara para participar en una contienda electoral con una nueva normativa recientemente reglamentada por el Ejecutivo provincial. El desafío será grande y complejo, pero los “compañeros” saben que la necesidad del presidente de la Nación es obtener la mayor cantidad de bancas para respaldar el proceso que impulsa en el país.
Pero las cosas no están nada claras si observamos la interna peronista con mirada periodística y desde la vereda de la gente.
Néstor Kirchner pretende armar un bloque de veintiocho o treinta diputados nacionales de los llamados “de paladar negro” para el 23 de octubre. Es que el presidente aspira a obtener legisladores kirchneristas ciento por ciento, que a la hora de levantar la mano no pregunten por qué. El mismo Kirchner, en la última reunión mantenida con el senador nacional Carlos Reutemann, desplegó optimismo por los números de la economía nacional y mostró su complacencia porque, en algunas provincias, su imagen positiva oscila entre los 70 y 80 puntos porcentuales.
En tanto, Carlos Reutemann, se dedica a trabajar en el Congreso para la provincia mediante la elaboración de proyectos y votando cada iniciativa que surja del Ejecutivo nacional. El senador sostiene la palabra empeñada: “respaldar la gestión nacional”, mientras continúa manteniendo un bajo perfil mediático conservando muy buena imagen en nuestra provincia. Recordemos que en la elección del año 2003 Reutemann obtuvo más de 800 mil votos como candidato al cargo que ocupa.
Estos resultados fueron históricos para el justicialismo ya que se obtuvieron dos bancas para la Cámara alta nacional –Reutemann y Latorre– y seis para la Cámara de Diputados –Oscar Lamberto, Pedro González, Gustavo Marconatto, María del Carmen Alarcón, Jorge Giorgetti y por el PPS, aliado al PJ, Paulina Fiol, esposa de Héctor Cavallero. Claro que por estos días al Senador Reutemann no se le pasan por alto estos significativos números.
Por otro lado, debemos mencionar a la Liga de Intendentes nacida bajo el influjo del “operador” presidencial Juan Carlos Mazzón. Este espacio político ya está instalado con la ayuda de diputados, senadores, presidentes comunales e intendentes, y cada vez se afianza más. La Liga fastidia al reutemismo, lo que es algo inocultable, pero igualmente Mazzón no deja de recorrer la provincia. Prueba de esto es que para este jueves la Liga organiza una jornada con funcionarios nacionales en el estadio de la Universidad Tecnológica de Santa Fe, el que aparentemente tendrá el acompañamiento del obeidismo.
La pregunta es si Néstor Kirchner está verdaderamente al margen de esta “movida” que viene haciendo Mazzón o si la avala. Los que conocen al santacruceño dicen que mira para otro lado pero a la vez le da un guiño de adhesión.
Tampoco hay que olvidar al reutemismo, que en alianza con un “amigo de paladar negro” del presidente como José Salvini viene realizando encuentros políticos en todo el centro-norte de la provincia. En las próximas horas el movimiento inaugurará una casa en Rosario y el viernes realizará un acto organizado por el asesor Carlos Carlozzi en el Sindicato de Luz y Fuerza de Santa Fe.
Este espacio tiene como principal referente a la senadora nacional Roxana Latorre –muy cercana a Reutemann– y cuenta con el respaldo tácito del ex gobernador, ya que su jefe de asesores, Carlos Carranza, y su secretaria privada, Celia Arena, participan de cada uno de los actos políticos que se realizan.
Algunos reutemistas piensan en voz alta: “Hasta ahora dimos mucho y no recibimos nada “.
Por su parte, el gobernador Jorge Obeid y su gobierno han crecido en las encuestas como consecuencia de la firme decisión de que sus funcionarios tengan un alto perfil. El gobernador incrementó el presupuesto general para todas sus áreas, primordialmente en Seguridad y Producción, con un slogan que no se cansa de repetir: “Gestión, más gestión y más gestión”.
Para el justicialismo , la gestión provincial será la base de un buen o mal resultado electoral.
En este escenario, la provincia posee ahora un nuevo sistema electoral que se mostrará en toda su magnitud en las internas abiertas y en las generales para intendentes y presidentes comunales. Obviamente el plato fuerte será la elección de cargos nacionales y todos apuntan hacia allí.
Son muchos interrogantes para el periodismo político.
¿Serán Kirchner y Reutemann los que diseñen en definitiva la lista de candidatos a diputados nacionales? Si es así, ¿cuántos de “paladar negro” representarán al kirchnerismo y cuántos al reutemismo?
Y quizás la pregunta más compleja es: ¿Podrá el justicialismo de Santa Fe igualar al menos los números de 2003 sin Reutemann como candidato?
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