LA INCREÍBLE HISTORIA DEL EQUIPO DEL LÍBANO, UNO DE LOS RIVALES DE ARGENTINA
Paul Coughter viajó mucho en su vida, pero ningún recorrido se asemeja al que el entrenador del Líbano y sus jugadores realizaron para llegar al mundial de básquetbol en Japón.
Poco después de que las hostilidades entre Israel y Jezbolá estallaron en el Líbano, Coughter y el plantel escaparon de las montañas en las afueras de Beirut para embarcarse en un periplo que los llevó al norte del Líbano, hacia Siria y luego al sur hasta Jordania, donde reanudaron su entrenamiento.
“Habíamos practicado cinco días cuando comenzó la guerra”, dijo Coughter el viernes en Japón. “Tuvimos una oportunidad para salir y abordamos el último vehículo hacia fuera del Líbano y conducimos 12 horas hasta Jordania.
Practicamos cinco días en Amán, fuimos a Turquía, Eslovenia y las Filipinas antes de llegar aquí”, siguió.
En su éxodo del Líbano, Coughter y sus jugadores se toparon con lugares que habían sido bombardeados pocas horas antes.
“Tratamos de no pensar en eso. Apenas pudimos comer y sólo tratábamos de convencernos de que lo lograríamos”, recordó.
Coughter, quien entrenó en todos los continentes en sus 27 años de carrera, dijo que ni siquiera puede imaginar el estrés que la guerra ocasionó en sus pupilos.
“Soy un estadounidense que vive y trabaja en el Líbano”, narró. “No puedo presumir saber lo que un jugador siente con su esposa, hijo o padres en el Líbano. Todo lo que les puedo ofrecer es básquetbol y una distracción positiva durante este momento difícil”.
Líbano es encabezado por uno de los mejores canasteros del Medio Oriente, el delantero Fadi El Khatib.
Hace dos años, El Khatib intentó sin éxito que su club lo dejara libre para fichar con los Clippers de Los Angeles de la NBA.
A pesar del frágil cese al fuego entre Israel y Jezbolá, los jugadores libaneses dijeron que el conflicto bélico los motiva en la cancha.
“La guerra nos dio un gran ánimo de representar a nuestro país”, comentó El Khatib. “Queremos demostrarle al mundo que el pueblo libanés todavía está en pie y que siempre vamos a pelear por nuestro país”, agregó.
Debido a los problemas, el plantel no pudo traer a Japón a algunos integrantes como el encargado del equipo, el preparador físico y uno de sus mejores jugadores, el centro nacido en Estados Unidos Paul Khoury, quien se quedó en Idaho con problemas para conseguir su visa.
Líbano terminó último en el mundial pasado y espera mejores resultado aquí, aunque Coughter es realista sobre las oportunidades del quinteto.
“Todo técnico quiere que su equipo avance a la segunda ronda”, expresó. “Pero soy realista. Si perdemos nuestro primer partido vamos a perder los cinco. Si le ganamos a Venezuela en nuestro primer desafío tenemos oportunidades de pasar de la primera ronda”, concluyó.
Los cuatro mejores equipos de cada grupo avanzan a la segunda ronda. Líbano debuta el sábado contra Venezuela, y luego enfrenta a Argentina el domingo. Sus otros desafíos son frente a Serbia y Montenegro, Francia y Venezuela.
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