LA INDUSTRIA LOCAL, A UN PASO DE ZAFAR DE LA CRISIS DEL GAS
La industria santafesina está a un paso de garantizarse el abastecimiento suficiente de gas para evitar los cortes en el suministro que se registrarán en el invierno a causa de la crisis energética nacional.
El dato no es menor, porque los cortes pueden poner en riesgo la actividad y la reactivación al traer todo tipo de problemas, como ser el no cumplimiento de entregas de la producción y el aumento de los costos al reemplazar el gas por otros combustibles más caros, como es el fueloil. Hay que destacar que el gobierno nacional garantiza el abastecimiento a los usuarios domiciliarios, pero no a los industriales.
Luego de que las fábricas advirtieran que no consiguieron de los distribuidores la totalidad del suministro que demandan para esta año, la Federación de Industriales de Santa Fe (Fisfe) –con el respaldo del Ministerio de Planificación Federal– consiguió unos 700 mil metros cúbicos diarios de capacidad extra de transporte de gas de Repsol. Ahora, con conseguir unos 50 mil más quedaría asegurada la provisión para todas las industrias de la provincia.
En todos los casos, las cifras obtenidas son para capacidad de transporte y no de gas, porque ese es un acuerdo que cada industrial debe cerrar con su proveedor. El transporte es clave porque en ese punto están hoy las principales restricciones y no en la falta de gas. Para lograr el abastecimiento, Fisfe tejió una estrategia a varias puntas. Primero juntaron a media docena de firmas –principalemente grandes usuarios del sector metalúrgico y siderúrgico– para negociar con Repsol el suministro de gas y la capacidad de transporte. Ese pool de industrias logró 100 mil metros cúbicos diarios de gas y capacidad de transporte a un precio sustancialmente inferior al de mercado, obtenido gracias a que negociaron todas juntas. También se trajeron la posibilidad de tener disponibles para el invierno otros 100 mil metros cúbicos diarios de gas, que una usina de Campana libera en los próximos meses. No obstante, con esa cantidad no se garantizaba un invierno sin cortes para todas las empresas. Precisamente, las industrias aceiteras –grandes usuarias– denunciaron que ya estaban sufriendo cortes, y por eso desde Fisfe se les giró inmediatamente los 100 mil extra que tenían y salieron a gestionar más cupos.
Así se trajeron el lunes pasado, tras una reunión con Repsol, otros 500 mil metros cúbicos diarios para la provincia. Como estas gestiones no fueron en el marco de un pool de empresas que demanden gas, como en el primer caso, sino para obtener la capacidad de transporte y luego ver a quién se lo gira, el precio logrado no fue tan bajo como en la primera ocasión. Esa capacidad de transporte extra que se consiguió para Santa Fe surge de recortar los cupos que se habilitaban para enviar gas a Brasil, una decisión que tomó el Ministerio de Planificación. Finalmente, ese cupo extra fue distribuido el viernes entre 15 empresas, básicamente aceiteras, frigoríficos, alimenticias, químicas y metalúrgicas. Para Fisfe, con otros 50 mil metros cúbicos diarios más de capacidad de transporte se terminaría de garantizar la totalidad de la demanda fabril de gas.
Debate sobre el uso racional de la energía
Más allá de los problemas coyunturales, los industriales de la región comenzaron a debatir también cómo hacer un uso más racional y eficiente de la energía.
Los empresarios se juntaron el jueves con funcionarios y especialistas en la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM) para analizar la viabilidad de alternativas que también permitan reducir los daños en el medio ambiente y mejorar la competitividad industrial.
“La intención del encuentro fue comenzar a elaborar de manera participativa y preparatoria las bases para un proyecto provincial sustentable”, señaló Sergio Vacca, titular de la AIM. “Además, buscamos que los acuerdos alcanzados pueden hacerse extensivos a las cientos de industrias del conurbano”, agregó.
En rigor, desde la AIM vienen trabajando fuerte hace 5 años en la mejora del medio ambiente con los problemas de los afluentes y los desechos industriales.
Es más, hace unos años firmaron un convenio con la agencia de Cooperación Técnica Alemana para la realización de estudios técnicos. “Tenemos que garantizar un uso racional de energía, tanto de gas (calor de los hornos) como de electricidad (todas las conversiones electromagnéticas y electroquímicas), porque son insumos costosos”, concluyó.
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