LA INDUSTRIA SIGUE CRECIENDO
Los números de la realidad alientan a los industriales argentinos de cara al futuro, ya que mientras los indicadores siguen dando positivos para el sector, las expectativas se presentan alentadoras en materia de ventas y generación de empleo.
Ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló que la producción industrial creció 7,2 por ciento en el primer semestre del año respecto del mismo período de 2004. Este resultado estuvo impulsado por una expansión del 8,3 por ciento durante el segundo trimestre de este año frente a similar del año pasado.
En tanto, durante junio, la actividad manufacturera subió 6,4 por ciento con relación a igual mes del año pasado, aunque cayó 0,5 por ciento respecto de mayo, en términos desestacionalizados.
Con ese horizonte, los empresarios se animaron a imaginar un futuro más próspero. En rigor, la encuesta cualitativa que realiza el Indec indica que los industriales prevén un mayor ritmo de exportaciones, una expansión en la demanda interna y en consecuencia, mejoras en la generación de empleos durante el tercer trimestre de este año.
Por otra parte, la suba en la industria estuvo acompañada por un incremento similar en el índice de obreros ocupados, un 7,3 por ciento en los primeros seis meses de 2005, mientras que el salario del obrero industrial aumentó un 14,1 por ciento en el mismo período.
El organismo dio a conocer también que la cantidad de horas trabajadas en la industria aumentó el 7,2 por ciento entre enero y junio del 2005, contra igual período del año pasado.
Estos resultados favorables se consiguieron a pesar que el Estimador Mensual Industrial (EMI) registró en junio una baja del 0,5 por ciento en comparación a mayo.
La suba de la industria entre enero y junio estuvo alentada principalmente por el aumento del 29,1 por ciento de las automotrices.
Este sector, que gran parte de su producción la destina a la exportación, sólo utiliza el 42,1 por ciento de su capacidad instalada, la cual se expandió en gran medida durante la década de los años 90, por lo que aún tiene “mucho camino por avanzar”, destacaron tanto en el Ministerio de Economía, como voceros de esas empresas.
El segundo sector con gran expansión en el semestre fue el de los minerales no metálicos, vinculados a la construcción, cuya producción aumentó 12,7 por ciento entre enero y junio.
Precisamente la “industria de la construcción” fue una de las que mayor demanda de mano de obra concentró desde la salida de la convertibilidad.
El secretario de Industria, Miguel Peirano, consideró que “se está creciendo de manera significativa, demostrando que ante políticas económicas consistentes la industria tiene un enorme potencial de desarrollo”.
Para el funcionario, “el fortalecimiento del mercado interno, un tipo de cambio competitivo y políticas activas crean condiciones para avanzar en la reindustrialización del país”.
Este año “mostrará una consolidación del crecimiento industrial con fuerte impacto sobre el empleo”, dijo Peirano, para destacar que el aumento en la producción “se da en todas las ramas, tanto en las pymes como en las grandes empresas”.
Viento a favor
La encuesta cualitativa que realiza el Indec mostró un mayor nivel de expectativas de parte de los empresarios para el desempeño de la industria durante el período julio-septiembre, contra igual período del año pasado.
Así, el 59,5 por ciento de los empresarios consultados no espera modificaciones en la demanda interna (71,4 por ciento, en la medición anterior) para el tercer trimestre del año, mientras que el 37,8 anticipa una suba (16,4) y sólo el 2,7 por ciento prevé una baja (12,2 anterior).
Por el lado de las exportaciones, el 51,4 por ciento de los consultados estima un ritmo estable (72,3) mientras que un 27,3 anticipa una mejora (19,2) y el 8,6 por ciento prevé que disminuirán (8,5 en la medición de mayo).
En el caso de las ventas al Mercosur las expectativas son más dispares, ya que el 63,6 por ciento no espera cambios en la tendencia (80 en la medición de mayo); 27,3 anticipa una suba (15,6), pero el 9,1 preve una baja (4,4 anterior).
En cuanto a la utilización de la capacidad instalada, el promedio de la industria alcanzó al 71,2 por ciento, con utilización “picos” del 94,4 en industrias metálicas básica, 86,1 en textiles, y 84,4 por ciento en refinación de petróleo.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, destacó que para que la economía siga creciendo a una tasa anual cercana al 4% “se necesita un nivel de inversión de alrededor del 23% del PBI” desde el 19,5% en que se encuentra actualmente.
Este contenido no está abierto a comentarios

