LA INEXPLICABLE OMISIÓN DE UN HECHO CLAVE
En su declaración indagatoria, el por entonces Secretario de Asuntos hídricos de la Provincia, Ricardo Fratti, expresa que a las 11,30 del 29 “ informó al gobernador y a todo el Comité de Emergencia, cual iba a ser la altura que alcanzaría el agua dentro del casco urbano (cálculo que a la postre resultó exacto), trazando la famosa “línea rosada” sobre el mapa de la ciudad y que partir de esa información, Reutemann contaba con todos los elementos para ordenar la evacuación de la ciudadanía”.
Reutemann presencia y escucha atentamente el informe, y con posterioridad ordena que se intenten salvar las instalaciones del Hospital de Niños de la ciudad con bolsas de arena, desoyendo las indicaciones de su funcionario que – al menos cuatro horas antes – anticipaba que esa zona de la ciudad iba a ser absolutamente cubierta por las aguas del Salado.
Reutemann insistió y ordenó que se continuara con el bolseo, perdiendo horas valiosas en la evacuación de la ciudad e incumpliendo con la responsabilidad que explícitamente le imponía la ley de Defensa Civil. Con un agravante: es en ese lapso donde se producen la mayor cantidad de muertes por asfixia que el juez reconoce en su resolución.
Curiosamente, en las consideraciones, Patrizi “olvida” incorporar la declaración de Fratti- nunca desmentida por los otros funcionarios declarantes- y “quita” de la escena procesal un hecho que involucra directamente al gobernador, en las consecuencias de la crecida.
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