LA INFLACIÓN DE MARZO CONTINÚA ALTA, PERO NO SERÍA SUPERIOR AL 1%
A pesar de que la “sensación térmica” invite a pensar lo contrario, la inflación de marzo no superaría el 1%. El dato surge de los pronósticos de algunos economistas que monitorean este y otros indicadores a pedido del Banco Central. De todos modos, esa suba no deja de ser preocupante, ya que implica que la variación del Indice de Precios al Consumidor (IPC), luego de dos años de movimientos leves, podría llegar a los dos dígitos al cabo de 2005.
Orlando Ferreres, de la consultora Ferreres y Asociados, estimó que la inflación de este mes rondaría entre el 0,8 y 0,9%. Y exactamente en el mismo rango ubicó su pronóstico el ex viceministro Miguel Bein. En ambos cálculos, así, se prevé una desaceleración del ritmo inflacionario registrado en el primer bimestre, que redondeó el 2,5% (1,5% en enero y 1% en febrero).
“Estaremos con un nivel de inflación semejante al de febrero, que fue bastante alto. Pero hay que hay que tener en cuenta que veníamos de un 4 o 5% de inflación anual, y estos movimientos ya están dando un ritmo del 12% para 2005”, explicó Ferreres.
Un informe del Centro de Estudios Bonaerenses (CEB) difundido ayer también preanuncia como probable que haya que usar dos números para medir el aumento promedio de los precios de este año. “La inflación de 2005 alcanzaría aproximadamente 10,3%, convalidando los dos dígitos apuntados desde el gobierno”, sostiene esa entidad.
Un dato en el que se basó el CEB para efectuar este pronóstico es que “a tres años de la devaluación, el incremento del tipo de cambio se trasladó a los precios mayoristas en un 70%, mientras que lo hizo en un 30% en el seg mento minorista, denotando un retraso de estos últimos en 40 puntos porcentuales”. Es decir que, para estos expertos, existen fundamentos como para que los comercios incrementen sus precios al público, de manera de ir recuperando la brecha entre sus ingresos y sus mayores costos.
La posibilidad de poner límites a esos movimientos en los precios parece residir en el poder adquisitivo de la población. En ese factor se basa Bein para contradecir a quienes esperan una inflación anual mayor a 10%. Su previsión apunta a un 8,5%, ya que “la inflación del primer trimestre va a erosionar los ingresos fijos de la gente y a generar cierto enfriamiento del consumo a partir de abril/mayo”, evaluó.
El Gobierno, que por ahora maneja un rango para la inflación anual de entre 8 y 10,5%, salió en los últimos días a enfrentar una posible escalada de los precios. En primer lugar, hubo un duro reto del presidente Néstor Kirchner a las petroleras que aumentaron las naftas y el gasoil. Luego siguieron una serie de acuerdos con las industrias frigorífica y avícola, para hacer retroceder hasta 10% los valores del pollo y ciertos cortes vacunos de consumo popular. En la misma sintonía, para los próximos días se anuncian negociaciones similares con otros rubros sensibles, como el de los lácteos.
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