LA INFLACIÓN DE MAYO SERÍA SIMILAR A LA DEL MES PASADO
La inflación de mayo sería similar a la de abril, del 0,5%, o ligeramente superior, según los analistas del mercado.
La baja presión de los precios estaría relacionada con varios factores. En primer lugar, no existe un “arrastre” del mes anterior, cuando el índice inflacionario resultó el más bajo del año y, segundo, porque mayo es un mes estacionalmente neutro, es decir que no se ve afectado por movimientos infrecuentes.
A diferencia de esta situación, en los tres primeros meses del año, el índice de precios (IPC) acumuló un 4%, la mitad de las previsiones hechas para todo el año. Sumada la inflación de abril, el costo de vida acumula 4,5%, según el INDEC.
Otro ingrediente es que mayo es un mes fuertemente contractivo desde el punto de vista fiscal. Los vencimientos en los impuestos a las Ganancias y Bienes Personales, hacen que haya menor presencia de dinero en el mercado y eso, al achicar la demanda, les saca incentivo a potenciales alzas de precios.
Para Roberto Dvoskin, economista de la Universidad de San Andrés, la inflación de este mes “va a rondar el 0,5% o menos”, adelantó, “siempre y cuando no se aumenten los salarios”, dijo.
Claudio Lozano, economista de la CTA, también prevé un alza similar. Su primera aclaración es que la Argentina “no está en un proceso inflacionario”, sino que, como ocurrió en el primer trimestre del año, “algunos sectores de la industria recompusieron márgenes de beneficios que provocaron alzas” especialmente en los alimentos. “Pero una vez hecho esto, los precios ahora se mantienen”, dice. Si bien infiere que “la contracara de esta política de contención de precios es la renuncia oficial a redistribuir el ingreso de la gente”, opinó.
Para mayo, la previsión inflacionaria de la Universidad Austral, es del 0,6%, tal como estiman los analistas del Banco Central. Según el Instituto Argentino de Finanzas (IAEF), “es probable que la variación de mayo siga en el mismo rango que en abril, pero en los meses siguientes —aclara su informe económico financiero— dependerá del comportamiento de otras variables como la presión de los ingresos, los costos de las empresas, el mayor porcentaje de incremento del gasto público y la política fiscal y monetaria, entre otros”.
En este sentido, Rodrigo Park destaca en un informe del Banco Río, que las expectativas inflacionarias “en los últimos dos meses parecen haberse amesetado”, manteniéndose en un rango de 9,6% y 9,8% para todo el año.
Probablemente, esto se deba —señala el informe— al cambio en la política monetaria del Banco Central dedicado, entre otras cosas, a aumentar las tasas pagadas en las licitaciones semanales de Lebac. Sin embargo, mirando hacia adelante, y a pesar del 9,7% de inflación anual esperada por el mercado, la entidad mantiene su proyección del 11% para todo el 2005.
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