LA INFLACIÓN DE NOVIEMBRE ROZARÍA EL 1% POR EL AUMENTO EN LA CARNE
El aumento del 10% en el precio de la carne que se dio esta semana en las carnicerías podría fijar un piso del 0,4% en la inflación de noviembre. De esta manera, si bien los analistas, estimaron —hasta ahora— que el índice de precios de este mes rondaría el 0,7%, el impacto del alza en un producto esencial como la carne haría que el costo de vida roce el 1%.
Se trata de un impacto muy fuerte porque la carne tiene una ponderación del 4,513% dentro del Indice de Precios al Consumidor (IPC). Ese es el peso del producto dentro de la canasta de consumo elaborada por el INDEC.
Con todo, según aclara el economista Roberto Dvoskin, de la Universidad de San Andrés, “ya en el cálculo del 0,7% está previsto una variación en el rubro de la carne”. Por eso, la suba detectada en las carnicerías —tal como informó Clarín ayer, promedia el 10%— “podría hacer subir, por lo menos, otro 0,2%” la inflación del anteúltimo mes del año. Es decir, acercarla al 0,9 o 1%.
A pesar de esto, el efecto del aumento en el índice podría tener dos atenuantes, aclaran los analistas. El primero es que en noviembre, no hay subas estacionales de importancia. El segundo es que, si el precio de la carne no sube en los supermercados, (que están viendo cómo mantener el acuerdo firmado con el Gobierno y los frigoríficos para no aumentar hasta mediados de diciembre) el impacto final en el índice podría ser menor.
Esto sería así porque, si bien la medición oficial releva precios tanto en los híper y los supermercados como en las carnicerías, toma en cuenta los precios en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, donde los consumidores compran mayor cantidad de carne en las grandes superficies, respecto de aquellas personas del Interior del país, que se vuelcan más hacia las carnicerías barriales. Como contrapartida, está el hecho de que el Gobierno puede negociar con las cadenas de supermercados que tienen manejo de sus propios frigoríficos. “Pero no puede acordar con todos los puntos censales”, advierten los economistas.
Por lo pronto, según Dvoskin, “de esa meseta del 0,7% no se va a poder bajar” porque también se debe sumar “la indexación de algunos servicios, que estaban atrasados, como la medicina prepaga, los alquileres y la educación”. También van a influir, en este mes, algunas subas en otros productos comestibles por el mayor consumo familiar y es probable que empiecen a impactar subas en el rubro Turismo, como adelanto de la temporada, señaló. Otro aumento que va a detectar el indicador de precios de este mes, es el de los lácteos que subieron, desde el domingo pasado, 5%, en promedio.
Mariano Lamote, economista de la consultora ABCb.com, estimó probable una inflación mayor que la prevista. “Si la suba de los precios se aplica sólo en la mitad de los cortes cárnicos, ya hay un 0,2% de inflación “extra” para el índice de noviembre. Aunque también, destaca que “lo bueno” es que no hay subas estacionales fuertes en este período.
Para el analista, otro punto a favor para que no se disparen los precios es que el Gobierno “está reaccionando frente a la inflación”, dijo refiriéndose al paquete de medidas anunciada el miércoles por el ministro Roberto Lavagna.
Según Claudio Lozano, economista de la CTA, el índice de precios de noviembre “podría llegar al 1% perfectamente”, si la carne establece un piso del 0,4%. De la última batería de medidas anunciadas por Economía, según el analista, la única que tiene un efecto concreto y positivo para controlar los precios al consumidor, es la eliminación de los reintegros en un grupo de 200 productos, entre ellos, la carne.
“Al haberse ampliado la demanda en el mercado mundial, y frente a una producción que no se expandió, los productores arbitran entre el precio que más les conviene, y eso presiona a la suba a los precios internos. Con lo cual, las retenciones o la eliminación de los reintegros a determinados productos cumplen la función de poner un techo a los precios locales”, explicó.
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