LA INFLACIÓN SUBIÓ MÁS DE LO PREVISTO
El crecimiento de 0,9% que registró el índice de precios al consumidor durante junio significa una suba acumulada de 6,1% para el primer semestre de 2005. La cifra contrasta con la baja que había tenido el ritmo de la inflación en los últimos meses. Y complica la posibilidad de que el aumento quede bajo el techo de 10% previsto por el Gobierno para todo el año.
También subió la Canasta Básica de Alimentos, que mide el límite entre pobreza e indigencia. Con el 0,4% de suba, alcanzó un costo para una familia tipo de $ 353,78. Con este incremento, durante el primer semestre el costo de la CBA acumuló un alza de 5,65 por ciento.
El INDEC informó además que el índice de precios mayoristas creció un 0,1% el mes pasado, mientras que el costo de la construcción se incrementó un 0,2%.
La cifra de inflación para junio que preveía la mayoría de los analistas -y que habían deslizado funcionarios de Economía- estaba alrededor de 0,5% y 0,6%. El 0,9% que quedó en los registros oficiales -tres décimas mayor que el número del mes pasado- representa, si no una luz de alarma, al menos de alerta para las previsiones del Palacio de Hacienda.
La suba de precios, además de sentirse todos los días en el bolsillo de la gente, es uno de los puntos de discusión con el Fondo Monetario Internacional. Según el organismo, la constante emisión monetaria que necesita hacer el Banco Central para mantener la cotización del dólar es un factor que finalmente derivara en una suba de precios. Desde el Gobierno argumentan que los billetes son absorbidos por diferentes instrumentos, aunque si las cifras de inflación no sonrieran ese argumento podría perder consistencia.
Según diferentes analistas, el costo de vida tendría otra suba significativa en julio. Llegaría a 0,8%, impulsado por el rubro esparcimiento y el impacto de la suba del 10% en las expensas -por los aumentos de sueldos a encargados de edificios.
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