LA INSTALACIÓN DE UNA ZONA ROJA EN ROSARIO SUMA RECHAZOS
La asociación civil Vox, que lucha por los derechos de gays, lesbianas y travestis, se manifestó en contra de concentrar la oferta sexual en un determinado sector de la ciudad, creando así una virtual zona roja. “Así no sólo se discrimina a los y las trabajadores y trabajadoras del sexo comercial, sino además se les determina autoritariamente los lugares de trabajo, con la consiguiente creación de guetos, los cuales nuestra organización rechaza, ya que nos guía el principio de la integración y el respeto a la diversidad”, sostiene un comunicado firmado por el titular de Vox, Guillermo Lovagnini.
La organización remarca que sería importante que “de una vez por todas se ponga fin a las promesas, a las idas y vueltas, y se deroguen los anacrónicos, discriminatorios y estigmatizantes artículos 83, 87 y 93 del Código de Faltas de la provincia, que se usaron históricamente para perseguir a las travestis”.
El debate sobre la regulación de la prostitución en la provincia tomó impulso el viernes pasado cuando el gobernador Jorge Obeid reveló su intención de reformar el Código de Faltas provincial para modificar o derogar artículos que penan la oferta sexual callejera (83, 87 y 93), referidos a la ofensa al pudor, prostitución escandalosa y travestismo, respectivamente.
El mandatario considera que la norma vigente favorece el abuso policial, la extorsión a quienes ofrecen sexo en la vía pública y pone en riesgo la integridad física de las prostitutas. Así, el gobierno provincial pretende transferir a los municipios y comunas santafesinos el control de la prostitución.
Sin embargo, el intendente Miguel Lifschitz dejó en claro anteayer, al reasumir su cargo luego de unas vacaciones, que primero hay que delimitar “con responsabilidad, seriedad y claridad las competencias municipales y provinciales” y aclaró que sin la autonomía municipal, Rosario no se hará cargo de la regulación de la prostitución.
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