LA INVERSIÓN DE GENERAL MOTORS YA SOBREVUELA ROSARIO
El presidente de General Motors, Felipe Rovera, aseguró ayer que en las “próximas dos o tres semanas” la corporación internacional decidirá finalmente sobre la inversión que pelea la planta de Alvear para la fabricación de una nueva plataforma de vehículos destinados al mercado interno y latinoamericano.
La compañía considera todavía como una “traba” para definir el desembolso en la Argentina, la fórmula de absorción de los quebrantos fiscales que acarreó en los últimos años. Pero la impresión que dejó el directivo es que las chances de un desenlace favorable son altas.
Aunque el ejecutivo reconoció que las relaciones con el gobierno nacional y provincial “son muy maduras” y que el tipo de cambio “hoy es razonable para el desarrollo de la industria” en la Argentina, la discusión con el Estado nacional pasa, además de las “herramientas lógicas” para invertir en el país, como los reintegros, por lograr otorgar un beneficio impositivo a la deuda fiscal contraída en algunos ejercicios.
De todos modos, Rovera descartó que exista una presión de la empresa para obtener beneficios en función de llevar adelante la inversión.
El directivo señaló que el equipo local está “negociando con la corporación” para quedarse con una de las “dos o tres plataformas” que tienen en carpeta a nivel global. Consultado sobre si el proyecto más factible sería la fabricación de un utilitario, Rovera se limitó a señalar que eso “es información estratégica”. Pero dejó en claro que los proyectos en todo el mundo de la compañía tienen en cuenta el poder adquisitivo y tecnología adecuada para la región, lo que alimenta la hipótesis de que el país esté compitiendo por un “modelo global”.
Consideró que es un “momento favorable” para invertir en la Argentina, a pesar de que “faltan algunas inversiones en infraestructura”, pero dijo que “es importante que el riesgo país permanezca por debajo de los 500 puntos básicos”. Y consideró que la apreciación del real en Brasil juega a favor de la elección de Argentina como destino.
El presidente de General Motors brindó una conferencia de prensa después del lanzamiento de la Gran Vitara XL-7, durante un evento en Buenos Aires. Un modelo de alta gama que apunta a un nicho de mercado y que tiene como principal atractivo una tercera línea de asientos.
El ejecutivo volvió a evitar pronunciarse sobre el monto de la inversión que podrían desembolsar en el país pero reconoció que una parte importante del personal cesanteado cuando se cerró el segundo turno sería reincorporado de producirse finalmente la construcción de una nueva plataforma.
Guerra de precios
Rovera estimó que para que la fabricación de vehículos sea rentable en la Argentina tienen que ser más de 100 mil unidades anuales y una mayor integración. “Lo ideal sería una integración del 60% y hoy estamos en el 45%”, dijo el ejecutivo.
Previsiones a corto plazo
Sobre las perspectivas del mercado local para 2006, el presidente de GM dijo que rondará las 500 mil unidades, lo que representaría una cifra similar a las proyecciones que se manejan para este año.
“Espero que esto no desate una guerra de precios entre las compañías”, alertó respecto de que esto significaría que las automotrices hasta ahora venían creciendo de la mano de la mayor demanda.
Por otra parte, el directivo consideró como “prematuro” decir que la compañía analice importar autos Suzuki: “Estamos en una discusión estratégica” sobre lo que decidirán internamente con vista a los próximos años en el mercado local.
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