LA JEFA DE LA POLICÍA RESPALDÓ AL COMISARIO MALDONADO
“No, en absoluto me incomoda que siga en la fuerza. Lo que me incomodaría es que no declare ante la Justicia. La policía tiene el deber de estar a disposición de la Justicia”, sostuvo ayer la jefa de Policía de la provincia, Leyla Perazzo, al ser consultada sobre la situación judicial del titular de la Unidad Regional II, José Maldonado, quien un día antes había sido indagado por el juez Osvaldo Barbero en la causa que investiga si la División Judiciales intentó encubrir el crimen del militante Claudio Pocho Lepratti, ocurrido el 19 de diciembre de 2001, al presentarlo como un enfrentamiento con la fuerza de seguridad.
Entonces, Maldonado era el jefe de Judiciales, área que participó del presunto encubrimiento del asesinato.
Por su parte, el comisario Maldonado mostró tranquilidad ante las consultas de la prensa: “Estamos hablando de un juzgado de primera instancia, así que no tengo dudas de que las cosas van a salir bien”, dijo.
En cuanto a una posible sanción a Maldonado, la jefa de Policía aseguró que “hasta el momento” no recibió ninguna comunicación del juez de la causa, y dijo que “una vez que lleguen copias de las actuaciones recién se evaluará y se verá cómo se procede en consecuencia”.
Mientras tanto, el jefe de la Unidad Regional II reconoció que se siente tranquilo después de “aclarar” ante el juez Barbero la participación del organismo policial que comandaba en el momento de la muerte de Lepratti.
Consultada sobre la situación de Maldonado, Perazzo dijo que cuando tenga las actuaciones de la Justicia decidirán “si se abre el sumario administrativo o no. Hasta este momento, la única información que tenemos es la comunicación que le corresponde hacer a la jefatura sobre su situación en el Tribunal al que se le solicitará, en su momento, las copias de las actuaciones. Cuando las mismas estén liberadas y se puedan examinar –insistió– se verá el procedimiento que se sigue”.
Lo cierto es que trascendidos judiciales indicaron que lo que estaría bajo la lupa sería la alteración de las circunstancias del asesinato del militante social y ex seminarista rosarino. El disparo mortal que sufrió la víctima fue realizado por un agente del Comando Radioeléctrico de Arroyo Seco, Esteban Velásquez –afectado como refuerzo a la subcomisaría 20a-, quien está detenido y acusado de homicidio simple.
Pero el confuso episodio fue presentado inicialmente como un enfrentamiento, de allí la supuesta simulación de prueba. Es que los dos integrantes de la patrulla del Comando argumentaron que se bajaron del auto porque habían sido atacados desde la terraza de la escuela con balazos que impactaron en el móvil. Sin embargo, en la resolución del juez Barbero de marzo de 2002 se indicó que “sólo se encuentran fehacientemente acreditados los insultos hacia la policía”. El 6 de febrero de ese mismo año recaló en el juzgado correccional en turno durante los saqueos un expediente en el que Lepratti aparecía como imputado y los sospechosos de asesinarlo como víctimas. Ese expediente provino de la División Judiciales de la URII, por ese entonces a cargo del comisario Maldonado.
El uniformado dijo ayer que ratificó ante el juez Barbero que a partir de haber tomado conocimiento “extraoficial” –ya que se enteró de la situación por los diarios–, efectuó una presentación a través de su abogado en el juzgado para ponerse a disposición de la Justicia, hace un mes. “Ayer (por anteayer) y a través del requerimiento del juez de la causa me presenté y presté la declaración. Creo que quedó bien aclarado cuál fue mi posición. Además, quedó convalidada con registros telefónicos que fueron pedidos por el mismo juzgado y no por la defensa ni por mí, pero que sirvieron para demostrar cuál es la posición ese día de la División Judiciales. El resto queda en manos de la Justicia”.
El jefe de la URII señaló que por ahora fue una “indagatoria sin fecha; después el juez tendrá que hacer una evaluación y ver si corresponde o no un procesamiento. Pero está en manos de la Justicia y no voy a hacer ninguna apreciación”.
El comisario insistió que se presentó a la citación de Barbero para ponerse a su disposición y prestar declaración. “Dejé aclarado qué se hizo y qué no se hizo” por parte del personal de la División Judiciales que en ese momento trabajó en la causa.
Fuentes de la causa apuntaron que habría elementos sobre la comisión de irregularidades o delitos. Por ejemplo, que la muerte de Lepratti fue entre las 18 y las 18.30 del 19 de diciembre de 2001 pero la División Judiciales recién habría comunicado al juzgado a las 0.40 del día siguiente, en vez de hacerlo en forma inmediata como lo indica el Código de Procedimientos.
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