LA JOVEN AUSTRÍACA ASEGURA QUE "DE CIERTA MANERA" ESTÁ "DE DUELO" POR SU SECUESTRADOR
Natascha Kampusch, la joven de 18 años que la semana pasada fue hallada en Austria tras ocho años de cautiverio, dijo entender la “extrema curiosidad” que despertó su caso, aunque pidió a la prensa que “por favor” la deje en paz “por un tiempo”.
“El formaba parte de mi vida, es por eso que de cierta manera yo estoy en duelo por él”, afirmó la joven austriaca en referencia a su secuestrador Wolfgang Priklopil, de 44 años, quien se quitó la vida el miércoles, luego de su fuga.
La adolescente, secuestrada en 1998 cuando tenía 10 años, hizo sus primeras declaraciones en un comunicado que lleva su firma y que fue leído por uno de los psiquiatras que la atienden.
Allí, aseguró que no cree “haber perdido gran cosa” durante los ocho años de cautiverio. “No cabe duda de que mi juventud fue diferente de la de muchos otros, pero en principio no creo haber perdido gran cosa”, destacó Natascha. Y agrega que durante el tiempo transcurrido “me he convertido en una joven dama, interesada en la cultura y (conciente) de las necesidades humanas”.
Natascha también relató en qué consistió en los últimos ocho años su vida cotidiana. “Lecturas, trabajos domésticos, mirar televisión, hablar cocinar. Fue así durante años, todo acompañado por la angustia debida a la soledad”.
A su vez, la joven quiso demostrar que era fuerte ante su captor. “Yo jamás lo llamé amo. El no era mi amo. Yo era tan fuerte como él. Simbólicamente me trajo todo, aunque siguió oprimiéndome. Pero él ignoraba que yo era la persona equivocada”, aseguró.
“Todo el mundo quiere hacerme preguntas íntimas que no le interesan a nadie. Déjenme tiempo para poder contar yo misma” lo que ocurrió, añadió la joven en el escrito, en el que también se refirió al sótano en el que estuvo encerrada la mayor parte del tiempo como su “habitación” y sostuvo que “no le corresponde al público verla”.
La joven aseguró además que no tuvo privaciones durante su largo cautiverio y que nunca llamó como “amo” a Wolfgang Priklopil –el electricista que la secuestró y que se mató arrojándose a las vías del tren tras la huída de Kampusch-, aunque sí reconoció que el captor era parte de su vida.
El investigador federal Gerhard Lang detalló que continuarán las investigaciones sobre “cada detalle” del caso y aclaró que Natascha no volverá a ser interrogada por el momento en consideración a su salud.
La joven se encuentra en un lugar secreto donde no tiene contacto alguno con su familia ni con los medios de comunicación. “Me siento bien donde estoy actualmente”, afirmó en el comunicado.
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