LA JUEZA DIJO QUE JUNIOR ESTÁ ARREPENTIDO
La jueza del Tribunal de Menores N° 1 de Bahía Blanca, Alicia Ramallo, informó que el adolescente que mató a balazos a tres compañeros en una escuela de Carmen de Patagones le dijo que “estaba arrepentido” de lo que hizo y le agregó que “todo pasó muy rápido y no lo recuerdo”.
“Hablé dos palabras con él, fueron muy escuestas, me dijo ´estoy arrepentido, todo pasó muy rápido y no lo recuerdo´”, comentó la magistrada al referirse a un encuentro que tuvo con el alumno a la vera de la ruta nacional 3, entre Carmen de Patagones y Bahía Blanca.
En conferencia de prensa, la magistrada indicó que el joven “no quiso ver a su familia” y dijo que mantenía una relación “medianamente buena” con ellos. Sin embargo, los padres visitaron esta tarde al adolescente.
Agregó que para el menor en el momento de la tragedia “fue un día más” y “el no sabía el resultado de su accionar”, pero sí que había matado.
La magistrada aseguró que “el chico está ubicado en tiempo y espacio” y, según el informe psicológico, “tiene rasgos obsesivos y le cuesta comunicarse”.
Comentó que tras visitar el hospital de Carmen de Patagones se dirigió a la comisaría de esa ciudad donde tuvo contacto con los padres del alumno agresor.
“Es una familia que está desconcertada, shockeada, muy triste y no comprende por ahora que es lo que ha pasado, estaban sorprendidos por la situación”.
La jueza señaló que “no se le tomó declaración indagatoria porque un menor de 16 años es inimputable y agregó que “esta causa no es penal de mayores, es decir de buscar si fue o no culpable”.
“Por lo que se había visto era más que suficiente que todos sabíamos que había sido él, de hecho él también lo reconoce, es decir que todo lo demás para un fuero de menores es superfluo”, dijo.
Agregó que “se le preguntó si quería declarar, se le explicó que era importante que declarara y dijera que era lo que había sucedido con él y que le había pasado”.
“A partir de allí tuvo un momento de reflexión, no tuvo una respuesta en forma inmediata y comenzó a contar, cosas que no le podemos decir”, comentó.
“Tras la audiencia que duró una hora y media, el chico fue retirado y por ahora no quiso hablar con sus papás y su hermano”, enfatizó.
“El chico tenía una relación medianamente buena con sus padres, su padre no era autoritario, tal vez él por su personalidad, que es lo que se está trabajando le tenía un fuerte temor”, comentó la magistrada.
Al ser consultada sobre el traslado del chico, Ramallo dijo que “estamos recién en el comienzo de los estudios del chico, algún destino podría ser una comunidad terapéutica, una clínica psiquiátrica, un simple instituto, pero él tiene una cierta patología de base, así que un instituto estaría descartado”.
La secretaria del Tribunal, Marina Simoni, comentó que, de acuerdo a los informes preliminares realizados por el psiquiatra y las psicólogas, “no se reportan antecedentes familiares de enfermedad mental”.
Agregó que “se trata de un adolescente que desde su primera infancia evidenció severas dificultades para integrarse activamente al medio social especialmente a sus pares”.
“En los últimos dos años se verifican cambios en sus conductas habituales, con descenso de su rendimiento escolar y con comportamientos pocos usuales, con rechazo hacia los hábitos y costumbres propias de las personas de su edad”.
“Se reconocen síntomas obsesivos y fóbicos, tiene marcada dificultad para expresar sus emociones primarias y se realizarán las pruebas necesarias para la conformación de un psicodiagnóstico, exámenes de laboratorio y encefalograma”.
“La crisis que promovió el hecho es resultado de la conjunción de múltiples factores que serán minuciosamente estudiados”, agregó.
El informe señaló además que “el suceso se habría producido como consecuencia de una multiplicidad de factores intervinientes que concluyeron dando este resultado: factores de órdenes psicológicos individuales, familiares y sociales”.
Ramallo dijo que los padres se quedarán “en Bahía Blanca todo el tiempo que sea necesario con el hermanito que se está trabajando porque este nene perdió la escuela y va a haber que insertarlo en alguna escuela”.
Antes de comenzar la conferencia de prensa, la jueza, junto a Simone y el comisario Luis Alberto Castro, solicitó un minuto de silencio para los alumnos muertos, Sandra Núñez, Federico Ponce y Evangelina Miranda.
Se recuperan los heridos
Pablo Saldías, uno de los chicos baleados el martes último seguía esta mañana en “estado reservado”, mientras que los otros dos heridos asistidos en el hospital de Viedma, Natalia Salomón y Rodrigo Torres, experimentaban una “recuperación satisfactoria”.
La información fue proporcionada por autoridades médicas del hospital Artémides Zatti, de la capital rionegrina.
Los otros dos heridos durante el trágico episodio, Nicolás Leonardi y Cyntia Casasola, quienes habían sido internados en el hospital de Patagones, presentaban un cuadro menos comprometido y se encontraban fuera de peligro. Leonardi incluso recibió el permiso médico para sumarse anoche a la marcha realizada, que despidió los restos de los tres chicos fallecidos.
En el caso de Pablo, quien recibió varios balazos, perdió un riñón, el bazo y tiene afectado un pulmón, se informó que “se mantiene en coma farmacológico” y su pronóstico “sigue siendo reservado y se mantiene con asistencia de respirador artificial”.
No obstante, se añadió que “esta mañana estuvo despierto, lo que indica que responde a los estímulos externos”.
Ibarra: “Debería ponerse el foco en la familia”
Por su parte, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra, opinó que “debería ponerse el foco en la familia” de Junior para desentrañar los orígenes de semejante agresión.
Además, desestimó la posibilidad de colocar detectores de metal en el ingreso a los colegios, como forma de prevenir que se repitan estos hechos, y dijo que “lo más eficaz es el trabajo” con los chicos y sus familias.
En su caso, aseguró que “con el tema de la violencia en las escuelas estamos trabajando, pero hace mucho tiempo, incluso antes que yo llegara al gobierno” y teorizó que “la conflictividad que hay en la sociedad también se traslada a la escuela, que no es una isla”. Al respecto afirmó que debe trabajarse “mucho con la detección” de posibles focos de violencia “con los docentes, con los padres” y detalló que “hay equipos interdisciplinarios que trabajan fundamentalmente en la prevención” de este tipo de situaciones
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