LA JUSTICIA ABSOLVIÓ AL ESTILISTA MIGUEL ROMANO
El fiscal Carlos Jiménez Bauer había pedido ocho meses de prisión en suspenso, mientras la querella reclamó tres años y medio de cárcel. La defensa, en tanto, solicitó la absolución
La causa llegó a juicio oral y público en agosto de 2003, luego de que el ex juez de Instrucción porteño Mariano Berges procesó a Romano y a Alfredo Muscio por el robo de dos vehículos: un Mercedes Benz 190 E y un Mitsubishi Eclipse.
La denuncia contra los acusados fue realizada por una ex clienta de Romano, Elena Miranda Almagro, quien denunció el robo de dos autos de su garage, que le había comprado al estilista y pagado con cheques del banco Francés.
Dos meses después, los procesamientos fueron confirmados por la Sala V de la Cámara del Crimen. En la causa, iniciada en el año 2000, se determinó que Romano vendió los dos autos a Miranda Almagro, quien por entonces figuraba entre su clientela.
Pero al parecer por falta de pago, el estilista los hizo sustraer del estacionamiento y los puso a la venta. El defensor de Romano, Ignacio Irurzun, sostuvo que la querellante “es una sinvergüenza” y dijo que mal pudo su cliente robar algo que era suyo, ya que no se lo había pagado.
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