La justicia británica frenó a Griesa, pero no liberó un pago a bonistas
Ratificó su jurisdicción sobre los títulos argentinos emitidos bajo ley inglesa y dijo que los fondos congelados en el BoNY son de los acreedores, aunque no ordenó transferirlos; satisfacción de Economía.
Un juez del Reino Unido otorgó una victoria parcial a un grupo de bonistas europeos, entre ellos, el magnate George Soros, que buscaba liberar pagos de la deuda argentina congelados por el juez Thomas Griesa y, así, reducir el espectro del “default selectivo” en el que se encuentra el país desde julio pasado.
Cuatro fondos de inversión que poseen bonos argentinos en euros -Knighthead, RGY Investments, Quantum Partners, de Soros, y Hayman Capital- demandaron al Bank of New York Mellon (BoNY) en el Reino Unido para cobrar 225 millones de euros en intereses.
Ese dinero fue depositado por el Gobierno a mediados del año pasado en una cuenta del banco neoyorquino, que ha cumplido al pie de la letra el cepo impuesto por un mandato de Griesa que le impide a la Argentina concretar pagos de la deuda si no cancela, a la vez, las sentencias a favor de los fondos buitres NML, Aurelius Capital y Blue Angel, y de un grupo de ahorristas argentinos.
El juez británico David Richards dijo que tiene jurisdicción sobre los bonos argentinos emitidos bajo ley inglesa y que los fondos en poder del BoNY pertenecen a los bonistas, pero no llegó a ordenarle al banco que concrete la transferencia de ese dinero, a contramano de lo que marca el mandato de Griesa. Así, los fondos permanecerán donde están.
“Este tribunal está, por supuesto, muy preocupado en no entrometerse de manera inapropiada en asuntos que están ante los tribunales de Estados Unidos”, escribió Richards, quién cubrió al juez Guy Newey, que llevó el caso. La pelea por los pagos congelados de la deuda ha saltado al centro de la escena.
Las expectativas de un acuerdo global por la deuda que le permita a la Argentina salir del “default selectivo” en el que cayó a mediados del año pasado son, cuando menos, ínfimas. Ya estaban bastante deterioradas antes de que estallara el escándalo por la denuncia y la posterior muerte del fiscal federal Alberto Nisman. Ahora, con Cristina Kirchner imputada, “el tema pasó al olvido”, graficaba ayer a LA NACION un trader de bonos en Manhattan.
Sin acuerdo a la vista, resta definir cuál será el alcance final del “default selectivo”. La pelea judicial por liberar pagos y achicar la cesación de pagos se libra en dos frentes: en Europa, los bonistas europeos intentan obtener fallos a favor para liberar las transferencias de los papeles en euros; en Nueva York, el Citibank puja por destrabar el pago de los bonos bajo legislación argentina en dólares. Griesa ha dado señales de que podría permitir los pagos de esos papeles, aunque eso podría decidirse recién el mes próximo.
TODOS CANTAN VICTORIA
El fallo de Richards, dividido, llevó a todos ayer a cantar victoria: el Gobierno, los bonistas europeos y NML, del magnate Paul Singer, que lidera la ofensiva judicial por la deuda contra la Argentina. El BoNY no respondió a la consulta de LA NACION para conocer su reacción al fallo. Tras conocerse la decisión, el valor de los bonos argentinos en euros subió alentado por la expectativa de que esos papeles puedan llegar a pagarse (ver aparte).
En Buenos Aires, en tanto, el Ministerio de Economía difundió un comunicado en el que afirma que la decisión de Richards deja en claro que la Argentina “no estuvo ni está en default” porque reafirma que el dinero pertenece a los bonistas, a diferencia de “lo afirmado por los fondos buitre, el juez Griesa, su mediador [Daniel] Pollack y no pocos especialistas locales que no querían reconocer el pago”.
Robert Cohen, abogado de NML, se mostró complacido con la decisión del juez británico de negarse a interferir con el mandato judicial de Griesa, que congeló los pagos de la deuda. “Los bonistas europeos fueron a los tribunales del Reino Unido cínicamente buscando un alivio que ya se les había negado en los tribunales de Estados Unidos. Ese esfuerzo fracasó”, dijo Cohen en un comunicado.
Por su parte, los abogados del grupo de fondos de inversión demandantes sugirieron que los bonistas volverán al tribunal de Griesa con el fallo inglés bajo el brazo para insistir en la liberación de sus pagos.
“Ahora esperan que esta declaración pueda ser llevada a la atención de los tribunales apropiados en la primera oportunidad disponible y que esos tribunales se rijan por la decisión del tribunal inglés”, dijo a través de un comunicado la firma que representa a los demandantes, Reynolds Porter Chamberlain (RPC).
La justicia británica no hizo mucho para destrabar esos pagos. Abogados señalaron que la decisión de Richards no genera cambios sustanciales en la puja por el cobro de esos títulos, una decisión que sigue en manos de Griesa.
“No cambia el juego. Cambiar el juego hubiera sido que el juez ordenaba la transferencia de los fondos”, dijo Mark Weidemaier, abogado y profesor de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Para Eugenio Bruno, abogado de bonistas, “el fallo no deja de ser abstracto sin peso práctico real”.
ALZAS PARA LOS BONOS EN EUROS
Los inversores parecen haber interpretado que el fallo conocido ayer despeja el camino para que el default quede circunscripto al distrito legal en que radica la controversia que hoy mantiene bloqueados buena parte de los pagos de deuda con destino al exterior.
Así permite suponerlo el avance del 3,3% que registró el Par en euros ayer o la mejora superior al 4% del Discount emitido en la misma moneda. Vale recordar que el 16,5% de la deuda pública argentina en moneda extranjera está emitida en euros.
Fuente: La Nación
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