LA JUSTICIA CONFIRMÓ LA CONDENA AL EX JUEZ BRUSA
La justicia confirmó ayer la condena dictada contra el ex juez federal Víctor Hermes Brusa, a raíz del accidente náutico ocurrido en la Laguna Setúbal y del que resultara víctima el joven Miguel Pedernera.
El fallo estuvo a cargo de la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, luego de que la defensa del imputado apelara la resolución de primera instancia del juez Raúl Candioti, quien había condenado a Brusa a pagar una multa de 1000 pesos, junto a una inhabilitación de un año y una indemnización de 187 mil pesos.
Recordemos que en febrero de este año, la Justicia lo declaró culpable a Brusa por este accidente ocurrido en 1997 cuando Pedernera, en ese momento aspirante a guardavidas, fue embestido por una lancha al mando del ex juez federal santafesino. El fallo destacó su imprudencia al conducir y el pago de una indemnización.
En aquel momento, el joven había quedado inconsciente a causa del fuerte golpe que sufrió en la cabeza, con pérdida de masa encefálica, por lo que debió ser trasladado a un hospital, donde fue operado.
Dos nadadores que supervisaban la práctica de nado -debían cubrir el trayecto entre la Rambla de la Costanera y Piedras Blancas- habían advertido que la lancha se dirigía hacia el grupo de nadadores e intentaron alertar al joven, quien no alcanzó a ver las señas.
Los testigos presentes describieron al conductor como un hombre bronceado, de unos cincuenta años, canoso, que llevaba el torso desnudo, algunos de los cuales lo reconocieron luego como al juez federal de nuestra ciudad.
Quienes presenciaron el accidente aseguraron que el conductor no realizó ninguna maniobra para evitar el accidente, en virtud de que no miraba hacia adelante, sino hacia la costa. Y que luego del hecho miró hacia atrás, continuando con una marcha aún más veloz.
En relación a la causa judicial, el abogado patrocinante de Pedernera, Eduardo Polletti, dijo en diálogo con LT10 que con la corroboración del fallo “se hizo justicia” y explicó que “con la decisión de la cámara quedaba finalmente corroborado el dictamen del magistrado de primera instancia”, al que calificó de “muy completo y minucioso”.
En cuanto al monto de dinero que el Dr. Vìctor Brusa deberá pagar tras el proceso judicial, Polletti afirmó que “era una suma importante que rondaba los 170 mil pesos”.
UNA CAUSA COMPLICADA
La investigación de lo sucedido se inició ante la Justicia federal, donde la fiscal Griselda Tessio debió asumir el rol de jueza.
Sin embargo, se vio obligada a apartarse de la causa cuando su ex marido, el Dr. Jorge Vázquez Rossi, asumió la defensa de Brusa.
Se hizo cargo, entonces, el Dr. Danilo Kilibarda, quien se ocupó de continuar y concluir con las investigaciones sumarias.
Pero el 13 de abril de 1998 la Cámara Federal de Apelaciones, con asiento en Rosario, declara la incompetencia del fuero federal, con lo cual las actuaciones pasan a la Justicia ordinaria.
En junio de 1999 el juez Raúl Candioti decide enviar al Consejo de la Magistratura de la Nación los antecedentes de la causa para que resuelva sobre la inmunidad del juez Brusa.
El 30 de marzo de 2000 dicho Tribunal se expide, resolviendo remover de su cargo al magistrado, con el fin de que pudiera ser sometido a la Justicia ordinaria, considerando que el mismo había “incurrido en la causa constitucional de mal desempeño” en sus funciones.
Los juzgadores atribuyeron a Brusa “haber instigado al personal de la Prefectura Naval Argentina para evitar su incriminación; haber omitido disponer de inmediato las medidas procesales pertinentes; no haberse apartado inmediatamente de la causa luego de haberle comunicado la Secretaría que resultaba involucrado; haber interferido en la investidura de la causa penal; y, fuera de la función judicial, haber logrado el apartamiento de la jueza subrogante Dra. Tessio”.
Los fundamentos de la condena
El juez Raúl Candioti expresó su “plena convicción y certeza” de que el 8 de noviembre del año 1997, aproximadamente a la hora 15.20, Héctor Miguel Pedernera, quien ese día realizaba una práctica de nado en la laguna Setúbal, “fue chocado frontalmente por la embarcación” blanca con dos líneas laterales rojas, que “pasó por arriba de su cuerpo y era conducida en forma imprudente por Víctor Hermes Brusa”.
El magistrado atribuyó el accidente a “la velocidad con que desaprensivamente lo hacía, sin advertir la presencia del nadante ni de la piragua que lo acompañaba”.
Señaló además que el condenado miraba “únicamente en dirección a la costa este, no observando lo que ocurría delante de su marcha” y que por ello no vio a la víctima, “pese a las múltiples y variadas advertencias de Dodera y Martín, quienes le gritaban fuertemente, realizando señas”.
El magistrado recordó que, a raíz del impacto, Pedernera “sufrió lesiones que revistieron carácter grave con peligro de vida, tratándose de un traumatismo encefalocraneano grave con pérdida de conocimiento, pérdida de líquido cefalorraquídeo y de parénquima encefálico, heridas contuso – hemorrágicas en ambos lóbulos frontales, fractura expuesta de cráneo con contusión hermorrágica encefálica y traumatismo en miembro superior derecho”.
El juez Candioti fundó su decisión en numerosas pruebas: testimonios, reconstrucción del hecho, pericial del Ceride, periciales médicas, careos, etc. y consignó en el fallo que “la conducta de Víctor Hermes Brusa resulta reprochable por violatoria a los deberes de cuidado, conduciendo a una velocidad imprudente, falto de atención para la ocasión, por lo que resulta incriminado”.
Días después, Víctor Hermes Brusa apeló la sentencia y la causa pasó a la Sala III de la Cámara de Apelación en lo Penal que ahora confirmó la condena dictada por el juez en lo Penal Correccional de la Séptima Nominación, Dr. Raúl Candioti.
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