LA JUSTICIA DE ESTADOS UNIDOS DEFINE LA SUERTE DEL CANJE
En una audiencia que se llevará a cabo ante la Justicia de segunda instancia de Nueva York, los abogados del estudio Cleary, Gottlieb & Hamilton que representan al país, y los del fondo NML Capital, que trabó el canje, expondrán oralmente sus argumentos para que, luego, el tribunal dé el fallo definitivo sobre el embargo de los títulos.
Luego de la resolución de fines de marzo del juez Thomas Griesa, quien avaló la posición argentina pero dejó la medida en suspenso hasta que se expida la instancia superior, la cámara de apelaciones se tomó su tiempo.
Primero esperó la presentación del recurso de apelación por parte del fondo considerado “buitre” de Elliot Associates, y de otros como EM Limited –del millonario Kenneth Dart–, que se sumaron a la iniciativa inicial. Luego, los abogados de ambas partes presentaron sus respectivas argumentaciones del caso por escrito. Se espera que, con toda la documentación en sus manos, la cámara de apelaciones finalmente resuelva la cuestión en la audiencia oral del miércoles.
Los abogados del país destacarán, como lo hicieron en la audiencia de Griesa, que los bonos embargados no son propiedad del Estado argentino sino que pertenecen a los acreedores y, por lo tanto,no pueden ser inmobilizados.
Agenda. Si la Justicia falla en favor de la Argentina, repitiendo el criterio de Griesa (la opción más probable), el Gobierno tendrá el camino libre para fijar una nueva fecha de emisión de los bonos que reemplazarán a los papeles en default –la fecha inicial era el 1º de abril– y para realizar el pago en efectivo de los intereses vencidos entre diciembre del 2003 –fecha de emisión de los títulos– y el mismo mes del año pasado. Se trata de unos u$s700 millones.
Si bien una decisión positiva para la Argentina sienta un gran precedente para futuras demandas, no se descarta que una vez lanzado el intercambio de bonos, los holdouts insistan con la iniciación de juicios contra el país y embargos de pagos de la nueva deuda, tal como ocurrió en Nicaragua dos años atrás.
¿Arreglo?. En muchos otros países que sufrieron situaciones similares, los gobiernos finalmente optaron por arreglar con los bonistas que no adhirieron al canje, pero en todos los casos eran montos bajos de deuda.
En la Argentina, todo indica que la solución para los holdouts deberá esperar.
Este contenido no está abierto a comentarios

