LA JUSTICIA, DEUDA PENDIENTE DE OBEID
La Suprema Corte de Justicia de Santa Fe se reunirá la próxima semana con el gobernador Jorge Obeid para transmitirle una larga lista de demandas relacionadas con el funcionamiento del Poder Judicial y “abrirle los ojos” sobre la cornisa por la que -según sus miembros- transita el servicio de justicia en la provincia. Los ministros también le pedirán que acelere la cobertura de vacantes, sobre todo de jueces, e intentarán convencerlo sobre la urgencia de crear nuevos juzgados para evitar un colapso que prácticamente bloquearía la prestación del servicio.
Desde la Corte se sigue con “inquietud y preocupación” la gestión de Obeid en relación a la Justicia. Aunque no lo admitan en público, los ministros -encabezados por el rosarino Roberto Falistocco- consideran que el Poder Judicial aún no recibió un solo gesto del Ejecutivo desde el 10 de diciembre, y creen que llegó la hora de sacudir la modorra del gobierno para hacerle entender que, así como está, la Justicia prácticamente bordea el abismo.
“Hace mucho que la provincia no mueve la estantería en materia de Justicia. Si no hacemos algo pronto, corremos el riesgo de acabar desbordados y que eso nos empuje a la parálisis”, comentó ayer a La Capital uno de los integrantes de la Corte. Se trata de una clara muestra de la percepción apocalíptica que los domina por estos días.
El diagnóstico, por otra parte, se oye como una muletilla no sólo en el máximo tribunal sino también en los colegios de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial, y de Abogados, cuyo directorio advirtió públicamente la semana pasada sobre la peligrosa situación en la que se encuentra la Justicia santafesina.
Hace diez días, cuando inauguró el año judicial, el propio Falistocco formuló un severo diagnóstico sobre la situación, subrayó las urgencias más acuciantes del servicio (vacantes en toda la provincia, demora excesiva del Consejo de la Magistratura para cubrirlas y necesidad de crear nuevos juzgados), y realizó algunas propuestas para salir cuanto antes de esta grave coyuntura. Recién después, sugirió, se podrá pensar en medidas de fondo para el mediano y el largo plazos.
Pero en la Casa Gris nadie parece haber acusado recibo de esta advertencia. Francamente ofuscados, los operadores del Poder Judicial ponen como ejemplo de la extraña “desidia” de Obeid -así la llaman- en esta materia la demora en designar a la persona que lo representará en el Consejo de la Magistratura. Esa omisión mantiene inactivo al organismo, que es el que debe proponer los nombres para cubrir las vacantes en los juzgados. Sólo en Rosario el Consejo debería designar cerca de 10 nuevos magistrados, en un proceso que de por sí consume varios meses. “Si el gobernador sigue retrasando esa designación, estaremos perdidos”, comentó ayer un vocero de la Corte.
Además de las vacantes, el otro tema que desvela a los miembros del alto tribunal es la apertura de nuevos juzgados. Los operadores del Poder Judicial creen que sin la creación de nuevos tribunales será imposible en el corto plazo afrontar la creciente demanda del servicio. Por eso no quieren dilatar la discusión sobre el tema y aspiran a que el Ejecutivo comprenda esta necesidad y la incluya “cuanto antes” en su agenda.
La última vez que se crearon varios juzgados en Rosario fue en 1987 y 1988, cuando el actual presidente de la Corte era subsecretario de Justicia. En aquel momento se abrieron cerca de 10 tribunales pero desde entonces la estructura es exactamente la misma.
Un ejemplo del desinterés del Ejecutivo en esta materia es el de los juzgados penales de sentencia: hay seis desde 1977 y ya se crearon por ley otros dos, pero el gobierno de Carlos Reutemann nunca les asignó presupuesto y el Consejo de la Magistratura no abrió el proceso para designar a los magistrados. La gestión Obeid tampoco ha dicho nada respecto a este tema y no parece que se proponga hacerlo. Mientras tanto, los seis magistrados rosarinos -que además deben fallar en casos de San Lorenzo, Casilda, Cañada de Gómez y Villa Constitución- están sobrecargados de trabajo y, aunque producen gran cantidad de veredictos, jamás podrán fallar en todas las causas que ingresan.
La próxima semana, cuando se reúnan con el gobernador, los ministros de la Corte esperan poder plantear este panorama y al mismo tiempo buscarán alguna señal sobre la voluntad de Obeid de encarar soluciones para estos temas. “En su primera gestión también le costó al principio comprender la importancia de estas demandas, pero luego entendió y cambió. Esperemos que ahora ocurra lo mismo”, especuló ayer otra fuente del organismo.
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