LA JUSTICIA DISPUSO LA CAPTURA DE CIVILES EN EL MARCO DE LA CAUSA FECED
El juez federal Omar Digerónimo ordenó más arrestos en el marco de la causa Feced, al tiempo que surgió un nuevo y revelador testimonio sobre el accionar ilegal en Rosario durante la última dictadura militar. Por su parte, el detenido represor José Rubén Lo Fiego (alias el Ciego o Mengele) será sometido a una ampliación de indagatoria.
Según pudo saber La Capital, Digerónimo libró el miércoles pasado al menos cinco órdenes de captura a civiles sindicados de haber actuado bajo el manto de la impunidad. Hasta anoche, eran buscados en Rosario y en la Capital Federal.
La causa madre sobre la represión ilegal en la órbita del II Cuerpo de Ejército fue reabierta por el magistrado el 7 de septiembre, acompañada por una decena de pedidos de detenciones de ex policías (cinco de ellos siguen prófugos y dos murieron) y sin descartar hacerlos extensivos a militares y civiles.
Lo Fiego, quien se había entregado (al igual que José Carlos Scortecchini) a menos de 24 horas de que el juez dispusiera su arresto, solicitó a través del defensor oficial, el abogado Mario Belfer, una ampliación indagatoria, trámite que se cumplirá el miércoles próximo en los Tribunales de bulevar Oroño al 900.
El 9 de septiembre, el represor había declarado por casi 11 horas ante Digerónimo. Y, si bien reiteró sus afirmaciones de hace 17 años, terminó rechazando las imputaciones: 42 casos de secuestro y tortura y dos desapariciones (sin contar los cargos existentes en las llamadas causas acumuladas). Todo quedó archivado en el anverso y reverso de unas 30 páginas.
Asimismo, los detenidos Scortecchini (Archi) y Mario Marcote (el Cura), también patrocinados por Belfer, solicitaron sendas ampliaciones de indagatorias. Estas se concretarán el jueves y viernes, respectivamente. Pese a haber sido interrogados en su momento por el magistrado, los ex policías respetaron el libreto y negaron los cargos en su contra.
Paralelamente, la reapertura del voluminoso expediente siguió causando la presentación espontánea en Tribunales de víctimas de graves violaciones a los derechos humanos que, hasta ahora, se mantenían en silencio.
Digerónimo escuchó el miércoles el terrible relato de un hombre (solicitó estricta reserva de identidad) que apuntó a la figura de Agustín Feced, el extinto comandante de Gendarmería que dirigió la Unidad Regional II de Policía, y no a los miembros de la denominada “patota”.
El testimonio, considerado de valor jurídico e histórico, dio cuenta de una privación ilegítima de la libertad ocurrida a fines de la década del 70 y un posterior “monitoreo” que se prolongó hasta mediados de los 80, situación que llegó a afectar a todo un grupo familiar.
Días atrás este diario había reflejado el caso de un hombre (de más de 80 años y actualmente radicado en Jujuy) y de sus dos hijos, quienes también le contaron su historia al juez. Los tres direccionaron las acusaciones hacia Lo Fiego. Ahora sus dichos serán incorporados a la causa como imputaciones.
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