LA JUSTICIA LE REVOCÓ LA PRISIÓN DOMICILIARIA A SUÁREZ MASON
El represor habría violado la prisión domiciliaria al salir de su casa para celebrar su cumpleaños. Ecuador retiró a su embajador en Buenos Aires, quien habría llevado a Suárez Mason a la fiesta.
El juez federal Jorge Ballestero resolvió esta tarde revocarle al represor Guillermo Suárez Mason el beneficio de la prisión domiciliaria y enviarlo a la alcaidía de los tribunales porteños. La medida fue dispuesta en el marco de la causa que investiga la desaparición de veinte militantes montoneros, uno de los procesos por los que Suárez Mason está detenido.
Más temprano, el juez federal Jorge Urso, que tiene detenido al represor en la causa por el robo de bebés durante la dictadura, lo había citado a declaración indagatoria para mañana, con el fin de determinar si había violado la prisión domiciliaria. Pero Ballestero se le adelantó y dispuso revocarle el beneficio.
Mientras tanto, en otro coletazo del escándalo, el presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, accedió hoy al reclamo del gobierno argentino y ordenó el retiro del embajador Germánico Molina. Según fuentes de la Cancillería, el diplomático habría llevado en un auto de la embajada a Suárez Mason para su fiesta de cumpleaños.
El ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Patricio Zuquilanda, confirmó en declaraciones radiales que Molina ya había abandonado Buenos Aires y partido de regreso a Quito.
El represor negó esta mañana haber salido de su casa para festejar su cumpleaños en Argentinos Juniors, pero admitió la reunión con el diplomático. “Yo no salí de acá, pero es cierto que el embajador de Ecuador Germánico Molina estuvo acá”, dijo.
Suárez Mason, uno de los mayores símbolos de la represión ilegal, aseguró que nunca podría haber ido al club porque le sacaron el carnet. “El embajador estuvo en mi casa con motivo de que unos amigos de Ecuador me pidieron que me comunicara y luego el embajador se fue. Vino acompañado por un doctor Robles, y eso fue todo. Además pueden llamar al club y le dirán que no he estado para nada en Argentinos”. “En cuatro años no salí de mi casa, sólo al Hospital Militar”, declaró Suárez Mason.
El represor habría celebrado su 80º cumpleaños en una cena con show de odaliscas en el club. No es todo: quien lo habría sacado de su casa y devuelto en la madrugada del sábado en un automóvil con patente diplomática “fue el embajador ecuatoriano en Buenos Aires”, según contaron a Clarín fuentes de la Cancillería.
De todos modos, el presidente de Argentinos, Luis Segura, desmintió hoy a Radio Mitre que Suárez Mason haya estado en el club. Dijo que en la institución “se conoce a toda la gente que va” y que nadie le contó que el represor haya estado por la sede en estos días.
El comienzo del escándalo
El episodio se disparó ayer, a partir de un mensaje anónimo que llegó a manos del canciller, Rafael Bielsa. Afirmaba que el viernes 23, Suárez Mason salió de su departamento de la avenida Santa Fe al 1300, acompañado por tres hombres, a bordo de un automóvil Audi con patente diplomática CD0027. Según el anónimo, el mismo auto regresó al ex represor a su casa alrededor de la 1.30 del sábado 24, día de su cumpleaños.
Lo primero que ordenó Bielsa fue chequear de quién era el automóvil. Fue sencillo: las letras “CD” significan “cuerpo diplomático”, y esas patentes las extiende la misma Cancillería. Una vez establecido que el Audi pertenecía al embajador Molina, Bielsa habló con él por teléfono. Según contó una fuente de la Cancillería, la sorpresa mayor fue que Molina reconoció que el hecho había sucedido.
Luego, por instrucción del presidente Kirchner, Bielsa llamó a su colega ecuatoriano, Patricio Zuquilanda, y le pidió que retirara a Molina de la representación en Buenos Aires. Algo a lo que accedió en las primeras horas del día.
En tanto, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, pidió más temprano que Suárez Mason quede a partir de ahora alojado en una cárcel común.
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