LA JUSTICIA NO AVALÓ LOS POLÉMICOS EXÁMENES DE RESIDENCIA
Un juez federal decidió no admitir un recurso de amparo que había presentado un grupo de médicos para que no se invalidaran sus exámenes de residencia. A raíz de esto, los profesionales deberán volver a rendir este viernes junto a unos 800 colegas. Las pruebas habían sido declaradas no válidas por el consejo superior de Medicina luego de que se denunciara una “copia masiva” durante la toma del examen.
La resolución fue tomada por el titular del Juzgado Federal Nº 1, Héctor Zucci, y cerró la puerta al reclamo judicial de un grupo de nueve médicos que consideraban que “no existían pruebas” que acreditaran que se habían copiado durante los exámenes.
Según explicó ayer el abogado que los patrocinó, José Luis Ceballos, “el magistrado consideró en este caso que la presentación de un amparo no era la vía apta para reclamar y resolvió en contra”.
Así, con la instancia judicial agotada, los médicos presentaron “un recurso administrativo ante el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Ricardo Suárez”.
Lo cierto es que a pesar de este recurso, ayer ya se preparaban para volver a rendir porque veían “poco probable” que el rector decidiera considerar válidos sus exámenes.
Con este panorama de fondo, es prácticamente un hecho que los nueve médicos se sumen a los cerca de 800 que este viernes, a partir de las siete, volverán a rendir los exámenes de residencia.
El Ministerio de Salud provincial informó que las pruebas se tomarán “en forma simultánea” en el auditorio del Sindicato de Luz y Fuerza de la ciudad de Santa Fe y en el Hospital Provincial de Rosario.
Una prueba con polémica
La polémica por la toma de los exámenes de residencia comenzó el pasado 18 de abril, minutos después de que los profesionales terminaran de rendir. Allí, mientras algunos comentaban los resultados de las preguntas del examen, otros no dudaron en señalar que durante la toma del mismo se había producido una “copia masiva”.
Con el correr de las horas la denuncia se fue cristalizando y así salieron a la luz las versiones que indicaron que “en muchos salones había un murmullo constante porque los chicos se pasaban los datos”, varios salían al baño y regresaban “media hora después” para completar la prueba, y que hasta algunos emplearon sus teléfonos celulares para pasarse las respuestas mediante mensajes de texto.
El escándalo repercutió en el consejo superior de Medicina, que a fines de abril decidió declara no válidos los exámenes.
Por esos días, el consejero directivo Juan Carlos Piola indicó que durante la toma de las pruebas “no se hicieron las cosas con los recaudos suficientes ante la cantidad de aspirantes que se presentaron”, y remarcó que “la comisión que estaba a cargo de la toma de la instancia escrita reconoció irregularidades”.
Con la nulidad de los exámenes en firme, un grupo se presentó en los Tribunales federales a exigir que se reconocieran sus pruebas, pero ahora el juez Zucci decidió no hacer lugar al reclamo.
A raíz de esto, y con la triste historia de la “copia masiva” sobre sus espaldas, unos 800 médicos volverán a rendir este viernes los exámenes de residencia e intentarán quedarse con uno de los 80 lugares de residencia que se ofrecen.
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