LA JUSTICIA NO AVANZA SOBRE LA GRAN INCÓGNITA DE LA QUINTA DE FUNES
La diputada Alicia Gutiérrez ponderó ayer la decisión del juez Omar Digerónimo que procesó a cinco represores de la dictadura: Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Alberto Fariña, Daniel Amelong, Eduardo Constanzo y Carlos Sfulcini, pero advirtió que la medida no avanza sobre la gran incógnita de la Quinta de Funes: el destino final de Raquel Negro y de sus hijos. Ella estaba embarazada de mellizos de siete meses cuando desapareció a principios de 1978, según testigos. “El fallo es importante, pero no veo nada sobre Raquel Negro y los chicos, así que la investigación tiene que continuar hasta saber qué sucedió con ellos”, dijo la legisladora que también es querellante en la causa: su esposo, Eduardo Toniolli, es otro de los desaparecidos en el centro clandestino bajo el mando de Leopoldo Fortunato Galtieri.
Gutiérrez destacó que la resolución judicial revela cómo operaba el circuito represivo de la dictadura en Rosario -con una red de centros clandestinos‑ y sus métodos de exterminio: el secuestro, las torturas y la posterior desaparición de personas. “Es importante el procesamiento de estos cinco miembros de la patota de la Quinta de Funes”, insistió.
‑¿Lo esperaban?
‑En la causa ya había elementos contundentes contra ellos como en el caso de Amelong y Constanzo. Está probado que estas personas estuvieron en la Quinta de Funes. Lo señaló un testigo (y único sobreviviente): Jaime Dri, que también dijo quiénes eran los detenidos que se encontraban allí.
Sin embargo, la legisladora puso énfasis en otra hipótesis de la investigación, acaso con la esperanza de que alguna vez se rompa el pacto de silencio: “La investigación tiene que continuar hasta saber el destino final de Raquel Negro y de sus hijos”, dijo Gutiérrez. “Ella estaba embarazada de siete meses. Supuestamente esperaba mellizos. Y aparentemente la llevaron para dar a luz a la provincia de Entre Ríos, según dijeron los militares”.
‑¿Usted cree que algún imputado puede aportar alguna pista?
‑Yo creo que sí, que todos los de la Quinta de Funes saben sobre esto. Y me parece que Constanzo, Amelong y Fariña saben.
‑¿Ellos pueden saber que pasó con los chicos?
‑Creo que sí. Además, me parece que los jefes también. Yo creo que Galtieri lo sabía porque Raquel Negro fue llevada por orden de la más alta jerarquía militar.
‑¿Son mellizos?
‑Sí, se habló de que ella estaba embarazada de mellizos, pero no se sabe qué pasó con ellos -afirmó la diputada del ARI.
El 30 de abril de 2000, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, dijo a Rosario/12 que el destino de los hijos de Raquel Negro era uno de los temas que la entidad seguía más de cerca. Pero la pesquisa no avanzó desde entonces.
La semana pasada, el presidente Néstor Kirchner firmó el decreto 715/04 que crea en el seno de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) una Unidad Especial de Investigación de la desaparición de Niños y designó a su director ejecutivo: el abogado Ramón Horacio Torres Molina. La unidad especial será presidida por el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, en su carácter de titular de la CONADI.
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