LA JUSTICIA PONE EN APRIETOS EL PLAN DE AHORRO DE ENERGÍA
Ayer, los tribunales federales de Córdoba hicieron lugar al recurso de amparo presentado por expendedores de GNC para que no les corten el servicio. La resolución se suma a la decisión de la Justicia federal en Rosario que el lunes dispuso que Litoral Gas no le puede cortar el suministro de gas a una fábrica de botellas local debido a los graves daños patrimoniales y operativos que le causaría la restricción. El fallo se suma a un recurso de amparo similar que obtuvieron 18 industrias del centro santafesino. Y, por su parte, la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Argentina presentó ayer en los tribunales porteños un recurso de amparo para que se impidan los aumentos de los precios del gas y que se suspenda la audiencia pública prevista para mañana, donde se debe debatir la recomposición tarifaria.
Con respecto al fallo en Córdoba, el juez federal del juzgado número dos de esa ciudad, Alejandro Sánchez Freytes, hizo lugar al amparo presentado por expendedores de GNC para que el sector siga dentro de la categoría de “no interrumpible”. El magistrado resolvió en favor de los demandantes dejando en suspenso el rango de usuarios interrumpibles, tal como dispone el decreto 180/04. Esa norma no suspende los contratos vigentes, sino que establece que los nuevos que se suscriban para la venta de combustible vehicular serán interrumpibles para garantizar la provisión de gas a los domicilios.
En lo que respecta al fallo en Rosario, la fábrica de botellas Cristalería obtuvo la primera resolución favorable de estas características para garantizarse la provisión de gas natural y quedar a salvo de los cortes que afectan a la industria. En febrero, venció el contrato ininterrumpible que la firma tenía con Litoral Gas para la provisión del insumo. Pese a voluntad de la empresa por renovarlo, incluso pagando más, la privatizada se negó a suscribir un nuevo convenio argumentando que los decretos nacionales 180/04 y 181/04 que pusieron el marcha el plan de racionalización del consumo energético fuerzan a las industrias a salir a comprar el gas directamente a las petroleras a boca de pozo y dispone que las distribuidoras concentren el despacho del gas en los usuarios residenciales. La firma realizó consultas con 11 proveedoras mayoristas para adquirir el gas a boca de pozo, pero se encontró con que las petroleras tampoco vendían, presuntamente reteniendo la producción a la espera de mejores precios. Frente a ese panorama, y ante los daños que le provocaría la interrupción, la empresa presentó un recurso de amparo ante la Justicia para que no le corten el gas. Finalmente, la resolución del conjuez Pedro Alegre, a cargo del juzgado federal número uno, fue favorable a la empresa y dictó la medida de no innovar y en consecuencia ordenó que Litoral Gas mantenga el suministro a la firma de manera continua de gas a Cristalería.
Con respecto a la acción de amparo de la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Argentina, se reclamó a la Justicia que “impida la modificación de los cuadros tarifarios de las licencias de gas natural hasta tanto finalice la renegociación de los contratos con las empresas del sector”.
Obeid: “No me atrae la idea de premios y castigos”
“No nos atrae la idea de este sistema de premios y castigos”, disparó ayer el gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid. “Mañana nos vamos a reunir en Santa Fe con el economista Orlando Ferreres, quien es especialista en los temas energéticos, para que nos haga una descripción y un diagnóstico del tema y analizar si se pueden evitar en Santa Fe los cortes y el ahorro forzoso que pregona el gobierno”, agregó el mandatario.
“No queremos caer en un sistema en el que clientes de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) caigan en un sistema de libre mercado donde les cobren tres o cuatro veces más”, resaltó. Para Obeid, “todos los esfuerzos del gobierno deben tener como objetivo que los sectores productivos no afronten mayores costos que puedan complicar la reactivación”.
Sube el crudo y hay más chance de un alza de las naftas
La posibilidad de un acuerdo entre el gobierno y las petroleras locales para evitar un aumento en los combustibles parece cada vez más complicado debido al continuo incremento en el barril de petróleo en el mundo, que ayer trepó a 38,98 dólares, el nivel más alto desde 1990. Esa escalada del valor del barril constituye un argumento más de presión para las refinadoras y productoras con el fin de aumentar las naftas y el gasoil. En el mercado de Nueva York, el barril registró ayer una suba de 77 centavos a raíz de los temores a atentados terroristas contra petroleras de Medio Oriente. Hasta el viernes pasado estuvo en vigencia un acuerdo por el cual las productoras le venden a las refinadoras –más allá del precio internacional– a 28,50 dólares cada barril. La diferencia entre ese valor y el precio internacional es registrada como deuda –de las refinadoras hacia las productoras– que deberá ser compensada en el futuro y que al presente supera los 160 millones de dólares. Este acuerdo posibilitó mantener estables los precios de los combustibles desde enero de 2003. Pero, ahora, la fuerte disparada de los precios del crudo hace tambalear el acuerdo alcanzado anteriormente.
Yacyretá funcionará a full
Los gobiernos de la Argentina y Paraguay firmaron ayer un acuerdo para la conclusión de las obras faltantes de Yacyretá, cuyo primer tramo permitirá aumentar un 10 por ciento la generación de esa central hidroeléctrica para este invierno. “Completar las obras de Yacyretá va a significar un agregado importante en megavatios y en 45 días será posible tener un rendimiento mayor de la represa, lo cual beneficiará a la Argentina y a Paraguay”, aseguró el ministro de Planificación, Julio De Vido.
Durante la presentación del acuerdo, los funcionarios de ambos países explicaron que en los próximos 45 días se podrá levantar un metro la cota (el nivel de agua), lo que permitirá llevarla de 76 a 77 metros sobre el nivel del mar. Solamente esa elevación de la cota, que estará concluida para este invierno, permitirá aumentar un 10 por ciento la generación de electricidad de Yacyretá.
En el convenio se especifica que “los gobiernos deberán adoptar todas las medidas necesarias para la elevación parcial del nivel de operación del embalse en el menor tiempo posible”.
Las represas hidráulicas generan el 42 por ciento de la energía del sistema eléctrico argentino, mientras que el 50 por ciento corresponde a las usinas térmicas y el 7 restante a la nucleares.
En 2003, un año de baja hidraulicidad, Yacyretá aportó al Sistema Interconectado Nacional (SIN) 12.031 GWh, lo que es el equivalente al 14,7 por ciento del total generado en Argentina y 31,9 por ciento de la generación de origen hidroeléctrico del sistema.
Cuando la represa opere a cota 83 prevista en el proyecto original, un objetivo a concretar en el año 2007, generará 19.680 GWh anuales, aproximadamente el 25 por ciento de la demanda actual.
El ahorro de 5 por ciento de electricidad al que aspira el gobierno mediante el plan de incentivos y recargos, podría equipararse con el 10 por ciento adicional que hubieran aportado las 20 turbinas de Yacyretá si el embalse estuviera a cota 83 y en condiciones hidráulicas normales. En la actualidad, Yacyretá sólo aporta el 12 por ciento de la generación total que se consume en el país, debido al bajo caudal de su embalse por la falta de precipitaciones en su cuenca.
Parte del superávit fiscal irá para las obras energéticas
El gobierno ultima los detalles para anunciar en los próximos días un pormenorizado informe acerca del uso que se le dará al superávit fiscal, que será destinado en buena medida a inversiones en el sector energético. Así lo dejó entrever ayer una calificada fuente oficial, que adelantó que el tema del uso del superávit ya fue conversado por el presidente Néstor Kirchner y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien sería el encargado de dar a conocer en detalle la iniciativa durante la semana que viene. En el anuncio se especificará “punto por punto” el destino que se le dará y cómo será distribuido el superávit fiscal. En rigor, parte de ese superávit ya fue destinado al aumento en las jubilaciones mínimas y a los sueldos de estatales que perciben un haber inferior a los mil pesos. Ahora, el titular de la cartera de Hacienda se apresta a informar que “buena parte de ese excedente será destinado a inversiones en el sector energético, principalmente para la construcción del gasoducto San Martín, que vendrá por el noroeste y tendría que estar terminado en 2005”. Precisamente, ese gasoducto oficiará de punto de partida para la nueva empresa estatal de energía, que será la encargada de llevar adelante la obra.
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