LA JUSTICIA PROVINCIAL REALIZÓ UNA SERIE DE ALLANAMIENTOS EN OFICINAS DE LA ENTIDAD
La Justicia provincial realizó una serie de allanamientos en oficinas
del Nuevo Banco de Santa Fe en el marco de una investigación en la que se intenta dilucidar los responsables de una presunta estafa de cuatro millones de dólares contra ahorristas de la capital santafesina y del interior de la provincia. El juez de Instrucción Rubén Saurín que interviene en la causa habría encontrado elementos que confirmarían que los clientes giraron sus fondos a empresas fantasmas del Uruguay a través del Banco General de Negocios, entidad que era controlada por los hermanos Rhom -uno preso y el otro prófugo-, engañados por personal que aún se desempeña en el Nuevo Banco de Santa Fe. El magistrado tiene previsto tomar declaraciones a empleados de la entidad financiera, en su intento de rearmar el camino que transitó el dinero.
Los allanamientos ordenados por el juez Saurín se efectuaron el martes pasado en la capital provincial a raíz de las denuncias presentadas por un grupo de entre seis y siete ahorristas santafesinos, más tres empresas con sede en ciudades del interior provincial -Esperanza y San Carlos- que fueron tentados en el 2001 a transferir hacia Uruguay el dinero que tenían depositado en el Nuevo Banco de Santa Fe.
Según la versión de los afectados publicada en la edición de ayer del vespertino El Litoral, personal del Nuevo Banco de Santa Fe les prometió durante los albores de la caída de la convertibilidad y el comienzo de la mayor fuga de capitales de la historia argentina que en Uruguay sus ahorros estarían más seguros y que, además, obtendrían mejores tasas de interés. Los fondos en cuestión fueron a parar a la Compañía General de Negocios del Uruguay, entidad que ya no existe y que con su caída provocó una severa crisis en el sistema financiero uruguayo.
La maniobra se realizó mientras el banco santafesino se encontraba en manos de los hermanos Carlos y José “Puchi” Rohm, el primero de ellos detenido desde el 2002 y el otro prófugo de la Justicia argentina acusados de fuga de capitales, asociación ilícita y lavado de dinero. En la denuncia originada tras la investigación de la comisión legislativa que lideró Elisa Carrió y que interviene la jueza María Servini de Cubría, se encuentra involucrado el magnate saudita Gaith Pharaon.
Los depósitos salieron de la Argentina, llegaron al Uruguay y, aparentemente, desde allí fueron derivados a paraísos fiscales. Los ahorristas santafesinos jamás volvieron el monto depositado en aquellos plazos fijos, y ahora pretenden que el Nuevo Banco de Santa Fe se haga responsable de lo ocurrido y les devuelva el dinero.
A partir de los elementos recogidos en el allanamiento, el juez Saurín habría obtenido elementos que le servirán para determinar quiénes fueron los responsables de la estafa. Según trascendió de fuentes tribunalicias, algunos de los imputados en esta causa continúan ocupando sus puestos en el Nuevo Banco de Santa Fe.
Para las próximas horas, el magistrado tiene previsto tomar declaraciones a empleados de la entidad financiera, en su intento de rearmar el camino que transitó el dinero y determinar si efectivamente la estafa se realizó a nivel local.
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