LA JUSTICIA YA INVESTIGA LOS INCENDIOS DE LA FACULTAD Y EL MUSEO
La investigación que busca develar cuál fue la causa que desató el incendio en la Facultad de Derecho y el Museo de Ciencias Naturales Angel Gallardo ya tiene varios frentes judiciales. Dos jueces provinciales y un fiscal federal siguen de cerca las pericias oficiales y se espera que durante esta mañana se conozcan los primeros resultados. No obstante, una alta fuente vinculada a la investigación le aseguró ayer a La Capital que los bomberos habrían recogido restos de pirotecnia del patio interno de la facultad, al tiempo que reveló que existiría un testigo que vio cómo caían trozos de papeles quemados en el interior del centenario edificio.
Si estas dos versiones se confirman, todas las miradas apuntarían a las bombas de estruendo tiradas hace dos días durante la manifestación de estatales como la principal causa del inicio del fuego.
Ayer el centenario edificio donde tienen sede Derecho y el Museo Gallardo fue escenario de recorridas de autoridades y de especialistas en pericias. Es que un incendio devoró gran parte de la casa de estudios y casi todo el organismo cultural. Ahora las investigaciones judiciales buscan pistas para determinar responsabilidades, entre las que se encuentran la posibilidad de que una bomba de estruendo sea el origen, ya que el fuego comenzó anteayer al mediodía luego de una multitudinaria concentración de trabajadores estatales (ver página 4).
Si bien en un primer momento la investigación judicial había recaído en manos del juez federal Omar Digerónimo, el magistrado giró ayer las actuaciones al fiscal federal Francisco Sosa, quien ahora se pondrá al frente de las pesquisas.
Según explicó el secretario de Digerónimo, Guillermo Toledo, esta derivación de la causa -caratulada como “incendio intencional”- radica en el hecho de que aún no está individualizado ningún autor material como causante del incendio. “El código de procedimiento federal establece que cuando no hay un autor individualizado, el fiscal lleve la investigación”, explicó el letrado.
Así, Sosa será ahora el encargado de tomar las declaraciones a los testigos y analizar las filmaciones que captaron diversos medios de la ciudad el día del incendio.
Pero la investigación también tiene abierto otros frentes en la Justicia provincial. Ayer, el juez de instrucción Carlos Carbone decidió abrir una causa como respuesta al pedido de la fiscal Liliana Ditaranto. Carbone intentará develar el origen de la destrucción del Museo Gallardo, debido a que sus instalaciones son provinciales.
El juez detalló que la causa en el fuero provincial fue caratulada como “Incendio agravado sobre el Museo Gallardo”. Y adelantó que hoy definirá los pasos a seguir en la investigación, que incluiría la recolección de filmaciones y la toma de declaración a testigos.
El otro frente en la Justicia provincial es llevado adelante por el juez de Faltas Osvaldo Alzugaray, quien tiene sobre su escritorio un sumario instruido por uso de pirotecnia “que puso en riesgo la integridad de las personas” durante la marcha estatal. Según trascendió, el magistrado decidirá esta mañana si lleva adelante la causa o la deriva a otro magistrado por cuestiones de competencia.
Esperando las pericias
Bomberos federales que llegaron desde Buenos Aires y miembros del cuerpo de Zapadores de Rosario trabajaron ayer en el edificio de Santa Fe y Moreno. El objetivo fue buscar pruebas para peritar. Los primeros resultados estarían durante esta mañana. Es más, todo parece indicar que la causa del incendio habría sido un elemento pirotécnico. Una alta fuente de la investigación reveló ayer que los bomberos “habrían recogido restos de pirotecnia” de entre las cenizas del centenario edificio.
El lugar también fue recorrido por los jueces Digerónimo, Carbone y el decano de la Facultad de Derecho, Ricardo Silberstein, quien admitió que “los daños son más importantes de lo que realmente se pensaba”.
Silberstein ratificó ayer su decisión de entregar a la Justicia declaraciones de testigos que vieron gente en el techo de la facultad durante la manifestación, y se volvió a emocionar al recordar cómo los estudiantes se organizaron durante el incendio para salvar muebles y libros.
Lo cierto es que durante las primeras horas de la mañana de ayer el temor y la angustia volvieron a sobrevolar sobre el centenario edificio cuando se reavivó el fuego en uno de los focos que ya habían sido apagados por los bomberos. El episodio no llegó a pasar a mayores y pudo ser controlado en forma muy rápida.
A raíz de esto, los bomberos zapadores decidieron dejar apostado en el lugar y de manera permanente una autobomba, que según explicó el subjefe de esa repartición, Rubén Pallavecino, “sólo se retirará cuando no haya ningún peligro”.
El oficial explicó ayer que en el lugar “aún hay brasas que vuelven a encenderse, por lo que hay que efectuar un control permanente”. En cuanto a las tareas de apuntalamiento no comenzarán hasta tanto termine el trabajo de los peritos.
En otro orden, el presidente Néstor Kirchner se comprometió a dar el “apoyo financiero necesario” para reconstruir el edificio (ver página 9), al tiempo que el ministro de Gobierno de Santa Fe, Carlos Carranza, ofreció las instalaciones de la ex Jefatura de Policía para alojar allí los muebles y libros que se rescataron del incendio en la Facultad de Derecho.
Por su parte, doce diputados nacionales santafesinos le solicitaron al presidente de la Nación y al ministro de Educación, Daniel Filmus, la “inmediata participación en todo lo que sea necesario para restablecer lo más rápido posible el sitio donde se realizan las actividades universitarias”.
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