LA LARGA MARCHA DE MAESTROS
Con un rotundo “no hay tregua”, el masivo acto de la docencia pública y privada rosarina de ayer en la plaza San Martín respondió a la propuesta que había lanzado el gobierno provincial cuando convocó a restablecer negociaciones a cambio de que no haya medidas de fuerza por 30 días.
Las figuras del gobernador Jorge Obeid y de la ministra Carola Nin recibieron fuertes críticas y la común acusación de varios oradores, como el secretario general de la seccional Rosario de Amsafé, Gustavo Teres, de que “el gobierno miente” al referirse a los salarios docentes. Una larga marcha partió desde el Monumento a la Bandera y recorrió el centro para reunir alrededor de 8.000 personas en el momento de la entrada a la plaza, frente a la sede local de la gobernación.
“El gobierno tiene que realizar una propuesta en serio”, se dijo mientras se insistió en el planteo por 250 pesos “reales” de aumento y el blanqueo de las sumas en negro. Rosario lleva hoy a Santa Fe la propuesta de continuar con 72 horas de paro, de martes a jueves.
La buena sintonía entre los docentes nucleados en Amsafé, los del SADOP y AMET (escuelas técnicas) se mostró ayer como una de las claves para la fuerza del paro cuando se marcaron los índices, entre el 95 y el 97 por ciento de adhesión, un dato en el que coincidieron las fuentes gremiales docentes.
Hasta la plaza San Martín llegaron casi 8 cuadras compactas de manifestantes, los docentes de los distintos ámbitos a los que sumaron representantes de la mayoría de los gremios y espacios sociales en conflicto. Desde la CTA Zona Sur y la Asociación Trabajadores del Estado Jorge Acedo invocó la importante presencia de trabajadores activos, de desocupados nucleados en distintos movimientos.
Escuela tras escuela, desde los micrófonos instalados en la plaza San Martín hubo casi un “presente” de los docentes de las distintas escuelas que se referenciaron por sus números oficiales o por el barrio o la zona de la ciudad. La columna se anticipó a los discursos cuando coreó, “no hay tregua, no hay tregua” y la consigna ganó el recorrido mientras los carteles se agitaban con distintas identidades pero un reclamo casi único: 250 pesos reales al básico.
Después de una larguísima lista de adhesiones y de menciones de escuelas presentes, hubo un mensaje de los maestros del Instituto Misericordia por el que daban su presente y pedían a los docentes que no estaban allí que se sumaran a la convocatoria.
Sin duda había clima y ambiente para recepcionar los discursos de fuerte tono que venían después. Primero fueron algunos maestros que ante el micrófono plantearon “el permanente ataque a la estabilidad laboral de los maestros que se expresa en tantos docentes que quedan en situación de inestabilidad” y el significado de “los salarios en negro”, que maniatan el presente y el futuro de quienes se jubilan ahora y en los próximos años.
El secretario adjunto del SADOP, Horacio Milá, remarcó que el éxito de la medida de fuerza “está en la unidad de Sadop y Amsafé, de los maestros que estamos sometidos por el mismo gobierno a sueldos miserables”. Milá denunció que los dueños de las escuelas privadas que “en muchos casos cobran cuotas exorbitantes las usan para pagar los reemplazantes de todas aquellas maestras que adhieren a la huelga”. Después y como tantas veces se planteó en la plaza la pregunta: “¿por qué si la realidad muestra que hay recursos tantas partes de nuestros salarios siguen en negro? ¿y si el gobierno dice que nos paga 850 pesos por mes por qué cobramos 140 de pesos de aguinaldo?”.
El malestar generalizado se tradujo en invocaciones al gobernador Obeid, con cánticos y consignas, pero sobre todo hacia la figura de la ministra Nin. Milá atacó “la publicidad mentirosa del gobierno”, algo que pocos minutos después retomó el secretario de la Amsafé Rosario.
Teres situó por encima del 95 por ciento la adhesión a la medida, fustigó la “torpeza” del gobierno que “logró unificar a todos los docentes en un mismo reclamo” y acusó al gobierno provincial de “apostar a una política de desgaste de los docentes gastando la plata de los santafesinos”. “Si quieren decir la verdad que digan que seguimos cobrando en negro y que somos el piso salarial de los empleados públicos”, insistió.
Casi sobre el fin del acto Teres se plantó en los 250 pesos y en la posibilidad de que los docentes tengan 1.000 pesos en sus bolsillos y habló del “problema nacional de los gobernadores que firmaron el pacto fiscal por lo que aunque la provincia de Santa fe aumente los recursos no se pueden aumentar los presupuestos porque así lo dicen los dictados del FMI”.
Rosario llevará a la reunión de delegados de seccionales que empieza a las 9 en Santa Fe la postura de un nuevo paro la semana próxima, por 72 horas, los días martes, miércoles y jueves.
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