LA LEGISLATURA PORTEÑA VUELVE A SESIONAR HOY BAJO UN CLIMA DE TENSIÓN
En medio de un importante dispositivo de seguridad, la Legislatura porteña tendrá hoy su primera sesión luego del ataque que sufriera el viernes pasado.
Una intimidatoria marcha de la Asamblea Nacional de Trabajadores hacia el edificio de Perú 169 completará una jornada que ayer se palpitaba con extrema tensión.
Para prevenir nuevos incidentes, las autoridades de la casa habían solicitado una entrevista con el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Beliz, quien hasta el cierre de esta edición no había accedido. Las gestiones estaban siendo llevadas adelante por Miguel Talento, vicepresidente segundo de la Legislatura, a pedido del vicepresidente primero, Santiago De Estrada, y el vicepresidente tercero, Carlos Araujo.
La negativa de Beliz a concretar una reunión provocó el enojo de los diputados metropolitanos, a la vez que despertó una profunda preocupación. Varios legisladores incluso sostenían que no estaban dadas las condiciones para poder sesionar hoy.
Lo cierto es que el dispositivo de seguridad que tendrá hoy el edificio incluirá refuerzos policiales, un camión hidrante y un vallado que restaba definir si llegará a una o a dos cuadras a la redonda del edificio. Todo esto, acordado con la Policía Federal, con la venia del Ministerio de Justicia, cuyos funcionarios, de todas maneras, no satisficieron el total de los reclamos porteños.
Durante la jornada de ayer, algunos diputados hasta llegaron a pedir en privado custodia para sí mismos y para sus casas, luego de la amenaza del activista Oscar Kuperman, de CUBA, quien advirtió que podría escarchar a los legisladores que fueran a votar la reforma contravencional.
Lo insólito de la cuestión es que la sesión de hoy no tratará ningún tema de demasiada relevancia. Apenas si los legisladores oficialistas insistirán con la aprobación de un crédito para el Ceamse, voto que hizo que el secretario de Desarrollo Económico, Eduardo Epszteyn, visitara la semana a Mauricio Macri en su despacho.
A pesar de ello, los piqueteros del ala dura marcharán para pedir la liberación y el desprocesamiento de los 17 activistas que quedan detenidos por el ataque del viernes, y que están siendo investigados por coacción agravada, un delito no excarcelable.
En total, irán a la Legislatura alrededor de 30 grupos y 5 mil piqueteros, algunos de los cuales estudiaban anoche la posibilidad de entregarle un petitorio a las autoridades de la casa para hacer más “oficial” su reclamo.
Lejos de solidarizarse con los travestis y los activistas, los diputados abrirán la tensa sesión con una declaración a favor de los empleados de seguridad de la Legislatura que resistieron el ataque del viernes, y largos discursos sobre los incidentes.
El repudio al ataque, que se podría presumir unánime, no será tal, puesto que algunos legisladores de izquierda planean acusar a Macri, a Aníbal Ibarra y al Gobierno nacional por las “provocaciones” que supuestamente realizaron el viernes, y que, en realidad, nunca existieron.
Este contenido no está abierto a comentarios

