LA LEY CONTRA LA OBESIDAD "DUERME" EN EL CONGRESO Y GENERA POLÉMICA
Considerar a la obesidad una enfermedad para que luego sea atendida como tal por las obras sociales es un tema que volverá a debatirse en el Congreso de la Nación si prospera alguno de los proyectos presentados por diputados y senadores.
En otros lugares del mundo, por empezar en la Organización Mundial de la Salud, este mal del siglo XXI es uno de los principales factores de riesgo para la salud y por ende, una enfermedad.
Actualmente, como se considera a la obesidad como un problema estético, las obras sociales y las entidades de medicina prepagas no brindan cobertura, ocasionando en aquellos que la padecen, un alto grado de dificultad para su tratamiento, ya que tiene un costo elevado. Sin embargo, ya hubo casos donde la Justicia ordenó a las entidades de salud hacerse cargo de un paciente con obesidad mórbida (ver nota relacionada).
Con elecciones legislativas mediante, varios proyectos duermen un sueño injusto en los cajones del palacio legislativo. Y también surge una nueva disputa en el seno de las prepagas, que cuestionan al Estado y a los legisladores por hacer proyectos sin tener en cuenta los costos que tendrá hacia delante una nueva legislación.
Una de las ideas partió del diputado duhaldista Domingo Vitale, quien logró que su documento fuera consensuado con otros proyectos similares y finalmente obtuviera media sanción en Diputados y pasara al Senado.
La redacción propone que todas las obras sociales y asociaciones de obras sociales y las entidades de medicina prepaga “deberán incorporar como prestación obligatoria el tratamiento de la obesidad, quedando comprendidos la prevención, diagnóstico, tratamientos clínicos, psicológicos, quirúrgicos, farmacológicos y otras prácticas que pudiere comprender, así como los insumos requeridos para los mismos”, según el texto.
“La idea surgió de la realidad, para que la obesidad se considere un problema de salud”, explicó a Infobae.com el diputado de Olavarría, quien también es médico.
La idea de la Cámara baja se encuentra en estudio en la comisión de salud del Senado, que aún no se ha expedido sobre el tema. “Lo que se incluye en la ley son todos los tipos de prevención y tratamientos, pero siempre queda a criterio del médico”, añade el legislador y asegura que si en 2006 la ley, que cuenta con media sanción, es aprobada en la Cámara alta, la Superitendencia de Seguros de Salud tendrá que controlar para que las prepagas y obras sociales cumplan con la ley.
Sin embargo, desde el sector privado de la medicina cuestionan la iniciativa. “Hay un diálogo de sordos entre aquellos que defienden al consumidor pero no quieren que aumenten los costos”, advierte a este medio Pablo Giordano, médico y presidente de la Asociación de Empresas de Medicina Prepaga.
El especialista admite que, como profesional, le parece “bárbaro” que se tenga en cuenta la obesidad como una enfermedad, pero critica que los proyectos no estudien ni tengan en cuenta que esos costos repercutirán sobre los afiliados de las mutuales y prepagas.
Desde la Cámara alta también hubo un intento para incluir este trastorno en la cobertura de salud obligatoria. El senador nacional por Córdoba, Carlos Rossi, también presentó una iniciativa similar con el mismo espíritu.
El legislador juecista pretende que las obras sociales y las empresas de medicina prepaga brinden tratamiento de cura y prevención a la obesidad, algo que todavía no ocurre.
“La iniciativa la tomamos a partir de que la obesidad es una enfermedad, tal la calificación de la Organización Mundial de la Salud, que considera a este flagelo como una de las principales diez causas de riesgo para la salud”, explicó Rossi a Infobae.com.
El proyecto propone que el Ministerio de Salud de la Nación, las obras sociales y las prepagas la incorporen a sus coberturas de prestaciones médicas y a la vez brinden tratamientos. “Esto no puedo quedar fuera del reconocimiento: es una enfermedad”, señala y relata cómo surgió la idea. “Teníamos el caso de un canillita de apellido D’Angelo que pesaba 300 kilos. Nadie lo atendía: el problema es que la obra social no cubría el tratamiento”.
En tanto, desde la vereda de enfrente, Ademp sostiene que la pelea de fondo es con el Estado y los legisladores. “Si quiere llevar las prestaciones al máximo, tendremos cuotas aparte para los afiliados”, reitera Giordano y reclama la intervención estatal. “No pedimos subsidios, pero que nos quiten impuestos”, sostiene el titular de la entidad y agrega: “La prevención la tiene que manejar el Estado”.
El sueño eterno
Las ideas están. La pregunta es ¿se convertirán en ley? Fuentes legislativas admitieron que el lobby de las entidades prepagas es muy fuerte, ya que intentan evitar los costos que les acarrearía incluir en el Programa Médico Obligatorio (PMO) la prevención y tratamiento de esta enfermedad.
Rossi reconoce que su proyecto está frenado en la Comisión de Salud y Deporte, que aún no ha emitido dictamen sobre el tema. El senador cordobés espera que al menos para fin de año el proyecto tenga media sanción y pase a la Cámara Baja.
El diputado Vitale se mostró confiado y señaló que si no hay modificaciones, su proyecto tiene un plazo de un año para ser aprobado.
En tanto, desde las prepagas aseguran que es necesario dar un debate de fondo y no evadir la cuestión del financiamiento, tema que definen central para la inclusión de esta patología como para otras como la fertilización asistida y los implantes.
Un debate que deberá darse pronto, antes de los proyectos ya existentes pasen a archivo y no haya siquiera nuevas iniciativas.
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