LA LEY DE LEMAS YA PARECE IR A LA AGENDA DE EXTRAORDINARIAS
Ayer, primer día de la semana, ya aparecía como bastante improbable que los distintos sectores del Senado santafesino se pongan de acuerdo y accedan el jueves a derogar la ley de lemas.
Eso sí, la mayoría de los consultados admitió en estricto off the record dos cuestiones: una, la existencia de una especie de acuerdo de guardar silencio entre las distintas facciones del PJ hasta que se calmen las aguas; y dos, la admisión de que será inevitablemente una de las primeras sesiones extraordinarias -en diciembre- la que mandará a otra vida al vapuleado régimen electoral vigente desde 1990.
El jueves será la última sesión del período ordinario. El encuadramiento de siete senadores justicialistas a favor del proyecto Gramajo (retoques a la ley de lemas), otros seis por el del sanlorencino Armando Traferri (internas abiertas para gobernador, vice e intendencias de Rosario y Santa Fe) y dos restantes en un camino intermedio, no había variado hasta anoche. El detalle, en cambio, es que esta vez nadie expresó de antemano el compromiso verbal de abordar la cuestión, como ocurrió en otras ocasiones.
Eso, de por sí, ya torna muy dudoso el tratamiento el jueves. A lo que se suma otra cuestión: desde la semana pasada, cuando varios senadores se vieron la cara por última vez, la mayoría no había cruzado hasta anoche llamada alguna para combinar cierta acción o un encuentro en estas horas. La inercia seguía.
En las cercanías del gobernador Jorge Obeid, varios funcionarios confirmaron ayer que apenas se abra el período extraordinario el mandatario enviará el mensaje al Senado. Esto es, en los primeros días de diciembre, junto con el presupuesto de 2005 y algún que otro proyecto.
En ese caso, especulaban, a los senadores les resultaría dificultoso postergar más la cuestión o eludirla frente a la presión de la oposición o alguna que otra voz, ya desde dentro del justicialismo, acusando al senador Carlos Reutemann de la maniobra.
Una posibilidad así fue admitida ayer desde el búnker de algún senador.
¿A qué se debe este silencio momentáneo entre las partes del PJ? Los senadores, más de la mitad, hicieron saber el jueves pasado que el principal motivo de disgusto que masticaban era que el gobernador había dicho que iba a bajar, en adelante, a hablar en forma directa con los intendentes del interior sin pasar por los representantes de los departamentos, es decir los senadores.
Lo de un acuerdo para votar el proyecto de Traferri, que el legislador Juan Carlos Mercier dijo que existió y Obeid desmintió al borde de la descalificación, sumó también. Tanta hojarasca impidió el jueves el desenlace, que tampoco se produciría dentro de 48 horas. Se deberá seguir esperando.
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