La Liga Árabe declaró “grupo terrorista” a Hezbollah
Los cancilleres de los 22 países que integran la organización panárabe han seguido los pasos de las monarquías del Golfo.
Cada vez más aislado. Así está el grupo libanés Hezbollah, principal aliado de Irán en su lucha declarada contra Israel. El 2 de marzo fueron las monarquías del Golfo, lideradas por Arabia Saudita, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Kuwait. Ahora ha sido la Liga Árabe, que integra a 22 países de la región (a excepción de Siria, excluida desde el inicio de la guerra civil), la que ha declarado “grupo terrorista” a la agrupación chiita.
La decisión de la Liga Árabe ha sido consensuada por los ministros de Exteriores reunidos en El Cairo, Egipto. Casi todos los miembros del órgano panárabe apoyaron la nueva resolución, con la única excepción del Líbano (directamente afectado) e Irak.
Ambos gobiernos expresaron sus “reservas”, dijo en un comunicado leído a la prensa el jefe diplomático de Bahréin, Wahid Mubarak Sayar.
Las seis monarquías del Golfo declararon terrorista a Hezbollah a principios de marzo. Estas ricas monarquías petroleras, donde viven importantes comunidades libanesas de todas las confesiones, inclusive chiitas, aplicaron a partir de junio de 2013 sanciones contra miembros de Hezbollah en represalia a la intervención armada de la milicia en Siria.
Hezbollah, o “Partido de Dios”, fue creado por iniciativa de los Guardianes de la Revolución iraní en 1982, tras la invasión israelí del Líbano. Combatió a las tropas israelíes hasta que éstas se retiraron del sur de Líbano en el año 2000, tras 22 años de ocupación. Sus detractores acusan a Hezbollah de dominar el país y de utilizar su arsenal para controlar las decisiones del gobierno.
Estados Unidos, Canadá y Australia también lo consideran una organización terrorista. La Unión Europea considera terrorista al brazo armado del movimiento.
El enfrentamiento Hezbollah – Arabia Saudita
Las naciones del Golfo declararon grupo terrorista a Hezbollah por sus hostilidades militares y el reclutamiento de jóvenes del Golfo para ejecutar actos terroristas.
Pero detrás está la alianza que el grupo fundamentalista libanés tiene con Irán, potencia regional enfrentada con Arabia Saudita. De hecho, Riad detuvo días atrás un programa de financiamiento de armamento francés por 3 mil millones de dólares para Beirut.
Un oficial de alto rango saudita anunció que ese corte se debió a las posiciones libanesas hostiles, producto del control que tiene Hezbollah en la región.
El Líbano rechazó en el pasado unirse a la Liga Árabe y a la Organización para la Cooperación Islámica.
Fuente: Infobae
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