LA LLAMA OLÍMPICA LLEGÓ A RÍO DE JANEIRO
De la mano de Pelé, la antorcha olímpica comenzó hoy su primer recorrido por una ciudad sudamericana, Río de Janeiro, para pasar por una veintena de barrios y subir a la cima del Pan de Azúcar.
Proveniente de Ciudad del Cabo, la antorcha llegó a las 9 de la manana al Maracaná en helicóptero, donde la fiesta ya había arrancado con 2004 chicos de comunidades carenciadas que formaron sobre el césped figuras representantivas de los anillos olímpicos.
Apenas encendida la llama olímpica, y tal como estaba previsto fue el propio Pelé el primero de los 120 atletas y personalidades brasileños, que la tomó en sus manos y comenzó a portarla en sus primeros 400 metros por la ciudad.
Una multitud acompañó el paso lento del ex astro del fútbol mundial, quien dominado por la emoción, paró un momento para llorar abrazado a uno de los acompañantes de la caravana olímpica.
“Nunca pude participar de una Olimpíada y una de mis mayores frustraciones era no haberle dado una medalla de oro al fútbol de Brasil. Pero ahora, Dios me está dando esta oportunidad. Hoy, Brasil tiene su medalla de oro”, había confesado Pelé a la prensa, poco antes de salir del Maracaná con la antorcha a las calles, donde el mal tiempo no amendrentó el espíritu festivo.
La antorcha había llegado a la Base Aérea de Galeao a las 6.45, en el boeing llamado Zeus, desde el cual descendió el presidente del Comité Olímpico Brasileño (COB), Carlos Arthur Nuzman, quien había viajado a Sudáfrica para buscarla.
En Río fue recibida por el ministro de Deportes brasileño, Agnelo Queiroz, quien calificó el hecho “como un mensaje de paz”, y el alcalde de la ciudad, César Maia, para quien “la verdadera identidad festiva y sensible de los cariocas emocionará al mundo entero”.
La llama olímpica inició un recorrido de ocho horas por una veintena de barrios cariocas, un trayecto que demandó la movilización de unas 13.000 personas, y el despliegue de unos 2.000 hombres de la policía militar y de la guardia municipal que la custodiaban por la ciudad.
Uno de los pasos más esperados de la llama era el barrio de Urca, para la subida al tradicional “bondinho” y a la cima del Pan de Azúcar.
El paso de la antorcha por Río culminaba por la tarde, con Ronaldo conduciéndola hasta el Aterro de Flamengo, para cedérsela a la gimnasta gaúcha Diane Santos y ser despedida con un megaconcierto con una treintena de artistas locales, como Rita Lee y Os Paralamas do Suceso, entre otros.
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