LA LLUVIA ALIVIARÍA LA COSECHA DE SOJA, PERO EL MAÍZ SIGUE COMPLICADO
Como consecuencia de la sequía que afecta a la soja y el maíz desde la segunda quincena de diciembre, el gobierno redujo la semana pasada su estimación -no oficial- de producción del cereal a entre 12 y 15 millones de toneladas, desde los 16 millones estimados previamente.
En el caso de la soja, la proyección extra oficial es de 40 millones de toneladas, desde los entre 40 y 41 millones pronosticados anteriormente.
“Creo que estas lluvias van a encaminar a la soja, especialmente a la soja de primera (sembrada en primera instancia). Tal vez pueda haber alguna merma en la soja de segunda (tardía)”, dijo a Reuters Germán Heinzenknecht, analista de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA).
“El maíz está muy difícil. El daño está hecho y es irreversible. Va a tener pérdidas destacadas y estas lluvias sólo servirían para estancar el daño”, agregó.
El maíz 2005/06 ingresó en la etapa crucial de floración entre fines de diciembre y comienzos de enero, cuando las altas temperaturas y la falta de lluvias fueron las condiciones predominantes.
El gobierno de Argentina, segundo exportador mundial de maíz y el tercero de soja sin procesar, aún no difundió una estimación oficial sobre las producciones de estos cultivos de la temporada 2005/06.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estima que la producción argentina de maíz 2005/06 sería de 17,3 millones de toneladas y que la cosecha de soja de la misma temporada alcanzaría los 40,5 millones de toneladas.
El organismo publicará mañana su informe actualizado de oferta y demanda mundial de granos.
Durante el fin de semana pasado cayeron algunas lluvias que se concentraron mayormente en el centro y oeste de la provincia de Buenos Aires, y desde el martes en la noche comenzaron a registrarse algunas precipitaciones en Córdoba y Entre Ríos.
“Lo que se empezaría a ver lentamente es que estas precipitaciones que se dan sobre Buenos Aires se vayan corriendo sobre la zona núcleo entre jueves y sábado, así es muy posible que toda la zona núcleo sea cubierta por lluvias”, dijo Heinzenknecht.
Además, según el analista, a partir del domingo se espera una caída de las temperaturas, lo que favorecería a los cultivos, ya que atenuaría la evaporación del agua.
En tanto, para la segunda quincena de enero se esperan más lluvias, lo que permitiría un desarrollo favorable de la soja y un estancamiento en las pérdidas previstas para el maíz.
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