LA LLUVIA TRAJO ALIVIO AL CALOR Y MUCHAS COMPLICACIONES A LA EPE
La lluvia caída desde ayer en la ciudad de Santa Fe trajo alivio a la ola de calor que venían sufriendo los habitantes de la región, pero también provocó una serie de cortes de energía eléctrica, por la rotura de cables y los postes de luz caídos a raíz de las fuertes ráfagas de viento.
Los casi 75 mm de agua, provocaron algunos anegamientos en puntos siempre críticos de la capital provincial, que complicaron la circulación vehicular por arterias cuyas bocas de tormenta no alcanzaron a desagotar lo llovido.
De todos modos, el Secretario de Asuntos Hídricos de la Municipalidad de Santa Fe, Horacio Ruiz, aseguró en declaraciones radiales que el sistema de bombeo funcionó normalmante, lo que facilitó la ràpida evacuación de las aguas.
A su vez, admitió que los principales inconvenientes se produjeron en los barrios San Lorenzo, Chalet y Arenales, aunque pasado el mediodía, ya se habían solucionado los problemas.
“Serios inconvenientes a ésta hora del día, no hay más”, indicó el funcionario municipal, pasado el mediodía.
A nivel provincial, las precipitaciones no alcanzaron a paliar los grandes efectos de la sequía en el norte. En tanto, el Servicio Meteorológico Nacional emitió un nuevo informe donde se anuncia el cese del alerta para el centro y sur de Santa Fe, no así para la zona norteña, donde se aguarda que el vital elemento caiga del cielo.
MEA CULPA
El titular de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Luis El Halli Obeid fue consultado por la situación que se vivió en barrios como el Centenario, Varadero Sarsoti, Barranquitas y Ciudadela de esta ciudad, donde faltó por varias horas el suministro de energía durante los días lunes, martes y miércoles.
Si bien aclaró que la situación ya esta controlada gracias al cambio de cables que se encontraban obsoletos, calificó a la situación como “límite y muy compleja. Es un problema de manejo prudente delicado y sobretodo responsable” señaló.
En el mismo sentido, el Interventor de la compañía dijo “toco madera”, tras la resolución de los problemas derivados de la ola de claror y agregó: “fue un error nuestro no haber previsto la magnitud de esto pero no lo acepto como una queja furiosa de imprevisión”.
“Si tengo de dar una definición de lo ocurrido, es la escasez de recursos, que es una consecuencia directa de la tarifa planchada. En la política nacional se sabía con precisión que un aumento en la tarifa residencial iba a impactar en la inflación pero se congeló las tarifas y eso trajo sus consecuencias. A pesar de todo, la EPE siguió invirtiendo porque no manda su capital a un jefe en Europa”, expresó comparando la situación de la compañía que conduce con la de algunas que operan en el resto del país.
En tanto, manifestó que “el problema es que el lunes y el martes teníamos, de 74 distribuidores que tiene la ciudad (cada uno lleva a un barrio), seis cables afuera en forma simultánea. Si a la enorme demanda le agregamos que falta el 10% de la capacidad de distribución y hay que buscar caminos alternativos, se nos enloqueció el sistema, agravado por las vacaciones que se habían tomado algunos jefes clave. Hoy está resuelto el tema (SIC)”, aseveró. Al mismo tiempo, remarcó que para paliar la situación, la EPE debió comprar dos grupos electrógenos por un valor cercano al millón de pesos, cada uno.
AUMENTO DE TARIFAS
El titular de la EPE, Luis Obeid, se refirió también a la posibilidad de que pueda observarse un incremento en las tarifas y consignó que “se está hablando de inversiones millonarias con tarifas planchadas”.
“Hoy se factura más pero porque se incrementaron los costos, no es que aumente la ganancia. Yo lo estoy decidiendo y me cuesta mucho en un escenario de tarifas congeladas plantear grandes inversiones con recursos propios. Cuando se habla de que todo aumentó en la argentina un 70%, incluido el salario, uno debe ser un artista para seguir manteniendo las tarifas. Eso es administrar la escasez extrema”, explicó.
De este modo, el responsable de la compañía distribuidora de la energía eléctrica expresó que, a su entender, la solución estaría dada en “inventar estampillas para agregarle a las facturas como si fuese una contribución de mejora”. En ese sentido, ejemplificó: “estos dos pesos están destinados a la construcción de la estación Blas Parera”. Además, estimó que ese será el futuro en cuanto a los incrementos tarifarios: “creo que es lo que va a ocurrir, según lo plantea el gobierno nacional como posible salida (…) de hecho será una colaboración para que no se corte más la luz”.
Por otra parte, no negó que se vincule el problema existente en barrios como el Centenario a la situación a la que estuvieron expuestos los cables durante la catástrofe hídrica del 2003: “las napas subieron todo el tiempo que el agua estuvo alta; los cables estuvieron sumergidos en ella y estos son problemas particulares de los cuales hubo varios”.
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