LA LUZ PARA COMERCIOS E INDUSTRIAS SUBE DESDE SEPTIEMBRE HASTA UN 30%
La luz aumentará hasta un 30% a partir de setiembre. El ajuste alcanzará incluso a pequeños comercios hasta ahora exceptuados, aunque en porcentajes mucho menores. Funcionarios y empresarios polemizaron respecto al impacto que podría tener en las casas de familia.
Ayer, el Boletín Oficial publicó la resolución 842 de la Secretaría de Energía que fija nuevos valores estacionales para la electricidad. El aumento, explicó el Gobierno, sobreviene porque el Fisco no tiene más recursos para seguir frenando alzas tarifarias.
Según fuentes privadas, el ajuste representará un incremento del 10 al 11% en el total de la facturación de las compañías. Pero afectará en distinta forma a los usuarios según su categoría:
Pequeños consumos no domiciliarios: 7 a 10%. Esto alcanza tanto a quioscos o panaderías, como asociaciones vecinales y también edificios de propiedad horizontal (las facturas del consorcio, no de cada departamento). Esta categoría, conocida como T1G1, no había tenido ajustes tarifarios hasta el momento.
Pymes: 10 a 15%. En esta categoría están incluidos las medianas demandas, hasta 50 kW de potencia contratada (T2). Son mayormente medianas industrias y comercios de envergadura.
Grandes consumos: de 15 a 30 por ciento. Estos porcentajes alcanzarán a las grandes industrias y comercios de gran porte, como los shopping (T3). Para este grupo, sin embargo, la dispersión puede ser mayor. Según analizaban ayer los técnicos, podría haber alzas de más del 50% en algunos casos puntuales.
Respecto a la categoría “Casas de familia” (T1)las cuentas entre los empresarios y los funcionarios dan diferentes. Mientras en el máximo nivel del Gobierno insistían ayer en que “ningún usuario residencial tendrá aumento tarifario”, en las empresas las estimaciones son otras: “habrá un alza, pero será muy chica, no llegará al 1 por ciento”,dijeron fuentes privadas. De todas maneras, siempre se trata de promedios, ya que el ajuste es diferente según la empresa distribuidora que dé servicio al usuario y la localización geográfica. Lo mismo vale para el resto de los usuarios.
El aumento anunciado ayer, que regirá desde el 1º de setiembre, es uno de los ajustes estacionales que cada 90 días se aplica a la tarifa eléctrica. Así como tradicionalmente en los meses de frío la luz es más cara (porque las usinas usan fuel oil, más costoso que el gas), en los meses cálidos, cuando cae la demanda de gas, los generadores utilizan ese combustible y los costos se reducen. En este caso, sin embargo, la situación es diferente: la tarifa aumenta, pero además los generadores deberán suspender la demanda de fuel oil, ya que la resolución 839 de la Secretaría de Energía, publicada el martes, obliga a las usinas a utilizar en el próximo trimestre sólo gas.
Hay otro cambio respecto a la tradición del mercado eléctrico: el ajuste estacional debía aplicarse desde agosto, pero en ese momento el Gobierno lo frenó por el temor al impacto que podría tener en la población el anuncio de aumentos. El mecanismo para suspender el ajuste en esos días fue la aplicación de subsidios del Estado. Pero ese recurso se agotó. La resolución 839 lo dejó en claro: “El esfuerzo que está realizando el Poder Ejecutivo por la vía de aportes del Tesoro Nacional con destino al Fondo de Estabilización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) para financiar el cubrimiento de los costos del MEM no es sostenible ilimitadamente en el tiempo”. Sólo en agosto el Estado giró $ 700 millones con ese fin.
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