LA MADRE DE AXEL DECLARÓ QUE FUE "INGENUO" HABER DENUNCIADO EL SECUESTRO
Maria Elena Usonis, la madre de Axel Blumberg, asesinado en marzo de 2004, declaró hoy que fue “ingenuo” haber llamado a la policía para denunciar el secuestro de su hijo, y criticó con dureza el desempeño del fiscal Jorge Sica, quien actuó en la causa: “Que ingenuidad la mía, llamar a la policía para que encuentren a mi hijo”, dijo al inició su testimonio leído ante los miembros del Tribunal Oral Federal 2 de San Martín, a cargo del juicio iniciado la semana pasada. La mujer se sentó frente a los jueces con su declaración impresa y, sin permitir preguntas, recordó la odisea vivida durante la semana en la que Axel estuvo secuestrado.
Usonis recordó haber ofrecido al fiscal apoyo logístico para la investigación, y recordó que Sica lo rechazó. También explicó que en varias oportunidades le preguntó cuál era su estrategia, a lo que el funcionario judicial le respondió que su postura era “no pagar” nunca rescates: había que “cortar el pago”: “La idea era llegar rapidamente a los captores. Cuando le volvimos a preguntar si eso podía fallar si la banda no veía al cobrador, él respondió que muchas veces, cuando llega la policía, los captores deciden abandonar a la víctima y escapar”, recordó la madre de Axel. Usonis agregó que Sica le dijo que se quedara tranquila porque “la DDI (de San Isidro) le iba a dar apoyo con helicópteros con rayos láser”.
La mujer que, a diferencia de su esposo Juan Carlos Blumberg, apenas se mostró en público tras el asesinato de su hijo, fue convocada a testimoniar en la sede de la Escuela Superior de Prefectura Naval, en el puerto de Olivos. El secuestro de Axel fue el último de una serie que se le atribuye a la banda liderada por Martín “El Osos Peralta, y será el último en ser analizado por el tribunal. Pero como los testigos no pueden participar de las audiencias hasta no desfilar ante los jueces Daniel Cisneros, Víctor Bianco y Luis Nieves, tanto Blumberg como su esposa solicitaron ser los primeros en hablar. Luego del escuchar a la madre de Axel, los jueces tienen previsto analizar los secuestros que también se ventilan en este proceso, ocurridos antes del homicidio del joven de 23 años.
El primero es el caso de Ana María Nordmann, secuestrada el 8 de noviembre de 2003 en Martínez y liberada días después en Malvinas Argentinas tras el pago de 18 mil pesos. Luego vendrá el de Víctor Mondino (20 de marzo de 2004, en San Miguel); el de empresario de Arcor Guillermo Ortiz de Rosas (21 de marzo de 2004, Martínez) y recién allí el de Axel (secuestrado el 17 de marzo y fusilado el 23, tras un frustrado pago de rescate). Los tres principales acusados son el jefe de la banda, Martín Diego “El Oso” Peralta y los hermanos José “El Negro” y Carlos Díaz, sindicados como autores materiales del homicidio de Axel.
A estos, se suman Vanesa “la Colo” Maldonado, Andrea Mercado, Sergio Miño y Mauro Maidana, por el delito de secuestro extorsivo seguido de muerte. También se juzga a la esposa del “Oso” Peralta, Analía Flores; Jorge Daniel Sagorsky, Pablo Javier Díaz, José Dante Abel Napoli, Gerardo Justino Carmona, Gustavo Ariel Arroyo, Reinaldo Vergara Martínez, y a los ex policías federales Juan José Schettino y Daniel Gravina.
EL JUICIO PASO A PASO
PRIMERA JORNADA. 11 de julio. “Quiero un fallo ejemplificador”.
Juan Carlos Blumberg estuvo ese día a punto de explotar. “Mirá cómo se ríe ése…”, le murmuró a uno de sus abogados. Del otro lado de la sala, uno de los acusados de secuestrar y matar a su hijo Axel se sonreía. El juicio pasaba su primer momento de tensión. “Carlos Díaz, póngase de pie”, ordenó el presidente del Tribunal. “Evite hacer gestos o caras. No quiero ninguna mueca.” Díaz (19) bajó la cabeza. Pero el padre de la víctima, en su primer encuentro cara a cara con él, no estaba dispuesto a dejarlo así. “Señor presidente, se están riendo. Que los imputados mantengan el decoro “, retó a los acusados.
Cisneros asintió, pero advirtió a Blumberg por hablar sin permiso. Eran las 12.20 y la tensión ya no terminaría. Blumberg clavó la mirada en Carlos Díaz y no la apartó de él durante las cuatro horas que siguieron. Del otro lado de la sala, el acusado no volvió a hablar ni siquiera con su hermano, José “Negro” Díaz, el sospechoso de ejecutar a Axel. “Quiero un fallo ejemplificador. La pena máxima”, había dicho Blumberg antes de comenzara la jornada. La madre de Axel entró minutos antes que él, abrazada por dos amigas.
SEGUNDA JORNADA. 12 de julio. Un arrepentido y críticas al fiscal
“Yo a la banda la identifiqué cuando él todavía estaba vivo”, aseguró el imputado Gerardo Carmona, un hombre de 31 años al que apodan “Melena” por sus rulos aplastados, y planteó así que tal vez Axel podría haber corrido otra suerte si la información que entregó en su momento se hubiera seguido rápido. Todos los registros indicaban que su confesión como “arrepentido” se había producido después del crimen. Ahora, él la ubicó antes.
Otro de los imputados, el comisario Schettino, Jefe Antisecuestros de la Federal al momento del caso Blumberg, acusado de encubrimiento por no haber entregado información sobre Peralta a Sica, juró que los datos que manejaba requerían chequeo y que el fiscal Sica ya los tenía de antes. “No supo aprovechar la información que tenía para salvaguardar la vida de un secuestrado”, dijo. “Perdió un tiempo precioso”.
TERCERA JORNADA. 13 de julio. “Si yo hubiera actuado por mi cuenta, Axel estaría vivo”
Blumberg declaró como testigo y responsabilizó por la muerte de Axel al fiscal Sica. Por eso, el fiscal del juicio le pidió al Tribunal le inicie una investigación penal. El ingeniero se presentó así: “Yo vengo acá porque me mataron a un hijo”. Había pasado seis días de incertidumbre, sentado junto a un teléfono que sonaba poco y que nunca trajo noticias buenas. Ya le habían dicho cuál había sido el final, pero enfrentarlo era otra cosa. “Cuando volví a ver a Axel, lo saqué de una bolsa, todo golpeado y con un balazo en la cabeza”.
Fue su primera declaración en la causa. “Yo creí en la Policía y en los fiscales”, dijo. “Si yo hubiera actuado por mi cuenta, Axel estaría vivo”, agregó. Las palabras de Blumberg fueron tan contundentes que el fiscal Pedro García pidió que se abra una investigación penal contra Sica y Quiroga por “incumplimiento de sus deberes”. El padre de Axel solicitó a su vez que se les inicie juicio político.
Su voz comenzó a temblar cuando recordó que Sica se reunió con su mujer y le contó que su estrategia era detener a quien iba a cobrar el rescate y después “obtener información a través de cualquier método para llegar a la banda (…). Pensó más en detener a los secuestradores que en la vida de mi hijo (…). Sica se dedicó a ser el cowboy en todo esto. Ni siquiera avisó a la SIDE que el auto (de los secuestradores) era blindado. Y la verdad que no era muy difícil encontrar a esta banda”.
Este contenido no está abierto a comentarios

