La madre y la hermana de Alberto Nisman recusaron al juez en la causa por lavado de dinero
Pablo Lanusse, abogado defensor, recusó a Rodolfo Canicoba Corral por las causales de “enemistad manifiesta” y “prejuzgamiento”; se suspenderían las indagatorias.
Sara Garfunkel y Sandra Nisman, madre y hermana del fallecido fiscal federal Alberto Nisman , recusaron hoy al juez Rodolfo Canicoba Corral en el expediente en el que ambas están imputadas y fueron citadas a indagatoria para la semana que viene por el presunto delito de “lavado de dinero”.
Fuentes judiciales informaron a DyN que el abogado Pablo Lanusse, defensor de Garfunkel y Nisman, recusó al magistrado por las causales de “enemistad manifiesta” y “prejuzgamiento”, configuradas a partir de las declaraciones públicas que formuló el juez en el marco de la investigación.
Con esta recusación, según DyN, se suspenderían las indagatorias de Nisman y Garfunkel previstas respectivamente para el martes y el viernes de la próxima semana.
El planteo primero debe resuelto por el propio juez, quien está de licencia hasta el viernes y es reemplazado por su par Daniel Rafecas, y luego darle intervención a la Cámara Federal para que sea ese tribunal, en definitiva, el que resuelva la continuidad o no de Canicoba Corral en el expediente.
Rafecas no resolverá la recusación de Canicoba y recién lo hará este último a partir del lunes cuando vuelva de la licencia, y todo el trámite procesal con la intervención de la Cámara superaría las fechas de las indagatorias.
LA CAUSA
La semana pasada, Canicoba Corral decidió citar a declaración indagatoria a la madre y la hermana de Nisman, además del técnico informático Diego Lagomarsino , por supuesto lavado de activos.
Además dispuso un embargo preventivo sobre sus bienes por una suma millonaria, al hacer lugar al pedido del fiscal federal Juan Pedro Zoni.
Garfunkel figura como titular de dos departamentos en Palermo y tres chacras en Uruguay, supuestamente adquiridas con dinero negro.
La hermana de Nisman, a su vez, aparece como cotitular de una cuenta en Estados Unidos con su madre y con Lagomarsino, en la que se depositaron 666.690 dólares, que no estarían justificados.
Para Zoni, los cuatro acusados -también se imputó a Claudio Picón, un empresario ligado a los negocios de Nisman- fueron “testaferros”, todo pertenecía al fiscal fallecido y él no lo declaró porque no podía justificarlo con sus actividades lícitas.
El fiscal Zoni le había pedido al juez que embargue los bienes de los cuatro acusados hasta completar la suma de 80 millones de pesos. Y también que embargue los activos sospechados de haber sido adquiridos con supuestas actividades ilícitas de Nisman.
Fuente: La Nación
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