LA MALA COSTUMBRE
Una vez más Colón se fue sin nada luego de los noventa minutos. Aunque mostró una reacción anímica importante, eso no alcanzó para que el equipo se despida con algo de dignidad en el Clausura. Al llegar a la sexta derrota seguida, ayer tocó fondo en las malas rachas históricas.
Además del mal rendimiento, el sabalero ni siquiera cuenta con una mínima dosis de suerte. Apenas se jugaba el minuto inicial cuando Montillo asistió a Lavezzi y éste, con un toque sutil, definió ante la salida de Tombolini. Siempre un gol en el inicio cambia los planes. Pero no ocurrió esto en el Cementerio de los Elefantes.
El Ciclón no se refugió en el fondo y pensó más en el arco contrario que en el suyo. Por eso, Ulloa casi grita el segundo a los 4 minutos. Pero la obligación también era para Colón, ya que los números lo condenan.
El sabalero proponía un partido abierto. Contaba con un participativo pero errático Giovanni Hernández y con las permanentes proyecciones de Chitzoff por la derecha. Pero existía un problema. Todos sus ataques eran previsibles. Todos tenían como objetivo buscar la cabeza de Denis, a quien los defensores azulgranas controlaban muy bien.
Distinta la propuesta del visitante, que ofrecía más variantes. La Ardilla Montilla le hacía honor a su apodo y estaba muy movedizo. Además, Ulloa y Lavezzi jugaban bien abiertos y eso lastimaba a la defensa sabalera, que cada vez que salía, perdía. Algo estaba claro: San Lorenzo era más peligroso. A los 33, Ulloa, un pollo de Ruggeri, metió un cabezazo bárbaro, pero el palo le dijo que no.
Mucho ritmo, mucho vértigo en el comienzo del segundo tiempo. El local salió sin ideas pero con entusiasmo a quemar las naves. Saja se revolcó ante un disparo de Zurita. Pero los de Ruggeri también llegaban con peligro. Lavezzi lo tuvo de cabeza pero Tombolini voló y mandó la pelota al tiro de esquina.
Colón mejoró un poquito con el ingreso de Cángele y Saja tenía más trabajo. Acevedo y Mateo, no estaban tan firmes como en la primera etapa y San Lorenzo era un equipo largo. Saavedra ya no era volante, era un marcador de punta, un indicio del retraso de los jugadores visitantes.
Los dos tenían chances, el resultado estaba abierto. Denis mantenía un áspero duelo con Matosas y no se daba por vencido. Inclusive una tijera suya casi le da el empate al local. El Ciclón cada vez atacaba menos. Defendía con siete: cinco defensores y dos volantes centrales.
Llegó el final, el festejo azulgrana y la nueva decepción rojinegra. Lo mejor que le pudo pasar hoy al equipo de Marito es llegar al vestuario y pensar que la semana que está empezando es la última de un Clausura que comenzó a pura ilusión y terminó en un fracaso rotundo.
Síntesis
Colón: Laureano Tombolini; Diego Chitzoff, Federico Lussenhoff, Fernando Crosa, Juan Vargas o Federico García; Cristian Zurita, Gabriel Solís, Martín Romagnoli, Sebastián Malandra; Giovanni Hernández; y Germán Denis. Director técnico: Mario Sciacqua.
San Lorenzo: Diego Sebastián Saja; Jonathan Bottinelli, Paolo Montero, Ariel Pereyra; Adrián González, Diego Mateo, Walter Acevedo, Raúl Saavedra; Walter Montillo; Ezequiel Lavezzi y Leonardo Ulloa. Director técnico: Oscar Ruggeri.
Gol en el primer tiempo: 1m Lavezzi (SL). Cambios en el segundo tiempo: 13m Cángele por Hernández (C), 20m Bieler por Solis (B), 28m Ferreyra por Montillo (SL), 34m. Rubén Ramírez por Chitzoff (C), 36m Darío Bottinelli por Lavezzi (SL). Arbitro: Juan Pablo Pompei. Cancha: Colón.
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