LA MAMÁ DE UNA NENA VIOLADA PIDE LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO
La semana pasada la noticia causó escozor: una niña de 13 años que había sido violada por su padrastro estaba embarazada de dos meses. Su madre demostró su interés en que la hija se realizara un aborto. Pero, se sabe, eso no es una cosa sencilla de resolver en un país donde la interrupción del embarazo está penada por la ley. Y aunque hay excepciones, y perfectamente el caso podría encuadrar en ellas, en los hospitales públicos igualmente prefieren contar con una autorización judicial para evitar posibles acciones legales posteriores. “En este sentido la ley es clara. Acá tenemos un caso de aborto no punible y si la víctima es menor de edad le corresponde a su representante legal, en este caso la madre, decidir por ella. El artículo 86 del Código Penal dice que en estos casos de aborto no condenable no hay necesidad de obtener autorización judicial, por lo que en cualquier hospital público deberían practicarle el aborto a esta nena”, opinó Mabel Gabarra de Indeso-mujer, una asociación civil sin fines de lucro que trabaja por la eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer y el reconocimiento de sus derechos.
Para la titular de Indeso, en este caso los médicos pueden constatar que existió violación y verificar las denuncias. “En muchos casos los médicos de hospitales públicos se niegan a esta práctica por temor a alguna denuncia que los inhabilite para ejercer la profesión, pero tanto el Estado municipal y provincial tienen que garantizar que se practique el aborto en efectores públicos. Además, es una familia de pocos recursos y no tienen ninguna posibilidad de practicarse un aborto clandestino, con los riesgos que esto acarrea”, señaló Gabarra. El inciso 2 del artículo 86 del Código Penal es explícito: “El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible, si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto”.
La nena de 13 años, embarazada de dos meses, padece discapacidad motriz y retraso mental y le contó a su mamá que el padrastro la había violado. Además, el inculpado sumó una nueva denuncia, al comprobarse que una hermana de la chiquita, de doce años, también había sido víctima de abuso sexual.. Sin dudar demasiado, la mamá de las nenas denunció el delito. El acusado fue detenido por personal de la seccional 19ª la semana pasada y quedó a disposición de la jueza Mónica Lamperti.
Por su parte, la secretaria de Salud municipal, Mónica Fein, dijo estar de acuerdo “con la determinación que tomó la madre de la niña. Pero añadió: “De todas maneras, en este caso puntual me parece necesario la intervención de la Justicia. Entiendo que ningún profesional quiere asumir riesgos, por eso me parece necesario una participación judicial mínima que habilite el pedido desesperado de la madre de la chiquita para que interrumpa el embarazo”.
Según la secretaria de Salud municipal, “esta discusión pública se da porque la legislación no es muy clara”.
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