La mancha de petróleo se expande por el Golfo de México
La máxima funcionaria del medioambiente del Gobierno de los Estados Unidos visitará hoy la costa del Golfo de México, mientras el gigante energético British Petroleum (BP) busca contener un creciente derrame de petróleo.
La jefa de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés), Lisa Jackson, planea regresar al Golfo para supervisar la respuesta del organismo, mientras el secretario del Interior, Ken Salazar, viajará al Centro de Comando de BP en Houston para recibir una actualización de parte del equipo científico general que trabaja en el problema.
Las misiones de los dos miembros del gabinete subrayan la creciente apuesta económica y política del Gobierno de Obama en su manera de tratar el desastre ambiental, que empeora a cada momento mientras el petróleo fluye desde un pozo roto en el lecho marino.
El derrame generó grandes cuestionamientos sobre una propuesta previa de Obama para expandir las perforaciones mar adentro como parte de una estrategia para ganar el apoyo republicano y aprobar su proyecto de ley de cambio climático.
Analistas dicen que el creciente daño ecológico y económico podría también convertirse en una responsabilidad política del Gobierno de Obama antes de las elecciones legislativas de noviembre.
Capas de petróleo de color óxido está comenzando a estancar las frágiles marismas de los bordes del delta del río Misisipi,
dañando zonas de pesca y a la vida silvestre. Muchos creen que este ya se ha convertido en el peor derrame en la historia de los Estados Unidos, eclipsando el accidente del Exxon Valdez en Alaska en 1989.
El próximo paso de BP es intentar tapar el pozo inyectando fluidos pesados y cemento para sellarlo. Muchos científicos rechazan la estimación original de que el pozo pierde unos 5.000 bpd, frecuentemente defendida por la compañía, y señalan que es ridículamente baja y que podría
ascender hasta 70.000 bpd (11 millones de litros) o más.
Este contenido no está abierto a comentarios

