LA MEDIACIÓN DE PÉREZ ESQUIVEL FUE CENTRAL PARA QUE SE LEVANTE EL PARO DE SUBTES
El levantamiento del paro de subterráneos que anteayer y, sobre todo, ayer generó un caos de tránsito en Buenos Aires fue posible por las gestiones del activista por los derechos humanos y premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, quien, según señalaron delegados de los trabajadores en conflicto y reconoció él mismo, medió para que se concertaran las reuniones previstas para la semana próxima.
“Me puse en contacto con el ministro (de Trabajo, Carlos) Tomada por el conflicto del subte, y también con los empleados. Los trabajadores se fueron con la promesa del ministro de avanzar en la negociación”, confirmó Pérez Esquivel consultado por radio Contiental.
En declaraciones a distintos medios, delegados de los trabajadores dijeron que el conflicto se destrabó “por la gestión” del premio Nobel de la Paz. El delegado de la línea A Oscar Arturo destacó a radio Mitre que el activista por los derechos humanos “logró una reunión con el Ministerio de Trabajo para la semana que viene”.
Los trabajadores resolvieron levantar la medida de fuerza esta madrugada, tras un día y medio de paralización de las actividades, en una asamblea que se llevó a cabo en Constitución después de que los trabajadores abandonaron las vías para estudiar la oferta del Gobierno.
Los delegados dijeron que se trata de una “suspensión” de la huelga como “gesto de buena voluntad” para permitir las negociaciones, pero advirtieron que el paro podría ser retomado si no se registran avances. Las mayores críticas de los empleados fueron hacia Metrovías, la consecionaria del servicio.
Esta mañana, las líneas A. B, C y D de subterráneos y el Premetro funcionaban normalmente, en tanto que la línea E circulaba con un servicio limitado.
El pico de tensión en la protesta se vivió ayer poco después de las 14, cuando la Policía desalojó a los trabajadores que bloqueaban las vías en la estación Primera Junta, de la línea A. Los efectivos se enfrentaron con los manifestantes y diez delegados gremiales fueron detenidos y luego liberados.
El caos que se vivió en los túneles también impactó sobre la superficie: miles de vehículos -un 25 por ciento más que en días normales- provocaron un gran congestionamiento de tránsito en muchos sectores porteños, especialmente en el micro y macrocentro.
El eje del conflicto pasa por 188 empleados tercerizados de Metrovías, que buscan ser incorporados al convenio de la UTA. A fines del año pasado la empresa debió acatar una resolución para igualar las condiciones de trabajo de los vigiladores con los trabajadores de los subterráneos, pero ahora los trabajadores quieren “directamente” pasar al gremio de la Unión Tranviaria Automotor, cuyo convenio se ha convertido en una presa codiciada para empleados afiliados a otros gremios.
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