LA MEDIDA ES EVALUADA DESDE EL MUNICIPIO
El Departamento de Restauraciones de la Municipalidad de Rosario tiene la intención de cercar con rejas todas las obras de arte, esculturas y monumentos que hay en los lugares públicos de la ciudad a modo de protección de los constantes actos vandálicos que sufren diariamente. “Sabemos que en muchos sentidos es una medida odiosa, pero en virtud de conservar la imagen de la ciudad y para bien de su sociedad hay que hacerlo, es necesario”, señaló ayer Marcelo Castaño, su director, en declaraciones a LT8. “En Rosario hay un desprecio por el espacio público y por el semejante, una especie de decadencia generacional. El deterioro lo hace una persona de 15 ó 20 años, pero también lo hace una persona de 60”, agregó sobre el tema.
Ante las constantes pintadas, robos y destrucción parcial o total, el restaurador y artística plástico sostuvo que desde el municipio han estado en contacto con el Departamento de Monumentos y Obras de Arte de la ciudad de Buenos Aires (MOA) para interiorizarse en el plan de protección y conservación implementado en Capital Federal de colocación de rejas. “Hemos tenido charlas con gente de la institución y ellos nos dicen que si bien no se ha podido parar el hurto de las obras, ha disminuido en un 90 por ciento tanto el robo como el deterioro –ya sea por escrituras o pintadas– a través de la colocación de las rejas. Sabemos que muy bien no queda pero muchas veces es la única solución”, explicó.
Contra la creencia común de que son solamente grupos de jóvenes los que causan daños en las obras públicas, Castaño disparó principalmente sobre los vecinos –céntricos– de los monumentos. “Yo quiero hacer un llamado a la gente que vive cerca del monumento al general José de San Martín, en la plaza de su mismo nombre. La incultura no pasa solamente por la falta de acceso a la cultura. La gente que vive en la periferia de ese monumento es gente que tiene acceso generalmente a ella y que está bien ubicada económicamente. Y es casualmente esa gente la que deteriora la obra cuando, por ejemplo, sacan sus perros, porque al vandalismo lo hacen también sus animales”, graficó.
Como dato curioso, el funcionario explicó que si bien la mayoría de las obras que se encuentran en los parques y plazas han sido reemplazadas por réplicas que son “exactamente iguales a las originales y tienen carteles que lo indican”, los vándalos las rompen y las roban igual. Hace unos años desde la Municipalidad decidieron desmontar los bustos de la mayoría de las plazas y parques de la ciudad ante el accionar sistemático de ladrones y reducidores de bronce. El método utilizado fue sacar el molde de las esculturas de bronce originales y colocar en su lugar una réplica de cemento patinado. Finalizando, y también como muestra de la situación, Castaño contó que para el acto en homenaje a San Martín el 17 de agosto pasado, desde el Departamento de Restauración habían finalizado con las obras en el monumento al prócer para su presentación en sociedad: “Ese día, la estatua amaneció con todo su basamento pintado y escrito. Queremos que eso no ocurra más en el futuro”, apuntó.
Este contenido no está abierto a comentarios

